Los Aráoz integran una de las familias más antiguas de la Argentina. Su frondosa descendencia (que se extendió también al Perú, Bolivia y Chile) ha ocupado a muchos y calificados genealogistas, como Ventura Murga, a cuya erudición y gentileza debo los datos de esta nota.
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| Idealización del Crnl. Bernabé Aráoz |
Fue el capitán Asencio de Lizaralde Aráoz, vasco nacido a comienzos del siglo XVII y supuesto bisnieto de San Ignacio de Loyola, el primero que llegó a estas tierras. Hacia 1640 se estableció en La Rioja. Además de desempeñar cargos militares y guerrear —según era de rigor— contra los indios, se casó allí con Damiana Bazán de Pedraza.
Tuvieron un hijo varón, el capitán Juan Nicolás de Aráoz, y una mujer. Juan Nicolás nació hacia 1650 en La Rioja. Empezaba la década de 1670 cuando pasó a Santiago del Estero, y allí se casó, cuando corría 1677, con Claudia Núñez de Ávila. Después resolvió establecerse en San Miguel de Tucumán. Aquí desempeñó reiteradamente funciones en el Cabildo, así como el tenientazgo de gobernador. Por los testamentos que redactó en 1710 y 1711 sabemos que tenía casas en la ciudad, la estancia de San José y las tierras de Chañar Pugio y Yamanayo.
Engendró con doña Claudia un total de seis hijos, cinco varones y una mujer. De acuerdo a la usanza de la época, algunos firmaron de distinta manera: Bartolomé como “Bartolomé Santos de Lizarralde y Aráoz”; Juan Gregorio firmó “Bazán de Aráoz”; Ignacio Inocencio optó por “de Lizaralde y Aráoz”; Francisco, por “de Aráoz y Bazán”; Diego se limitó a “de Aráoz” y lo mismo la hermana mujer, Francisca.
De estos seis Aráoz-Núñez de Ávila salen las diversas ramas que se han multiplicado hasta hoy. Uno de los varones, Francisco, se radicó en Catamarca; allí se casaría con Petronila de Levera, y tuvo abundante sucesión. En cuanto a Francisca, se casó con el maestro de campo Diego Fernández de Campero, constituyéndose en tronco de la tan tucumana familia de los Campero.
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| Dr. Juan Bautista Alberdi |
En cuanto a los otros cinco hermanos, también tuvieron varios hijos. Entre ellos Miguel José (casado en Tafí Viejo y padres de ese famoso guerrero y gobernador tucumano que fue el coronel Bernabé Aráoz); Claudia (esposa de Francisco Javier Sánchez de La Madrid y abuela del prócer José Antonio Alvarez de Condarco (ver Los Álvarez Condarco), secretario de San Martín) y María (esposa del maestre de campo Diego de Villafañe y Guzmán, entre cuyos hijos estaba Manuela, esposa de Francisco González de Cossio (tronco de una larga familia Cossio, de Tucumán). Todos Laguna-Aráoz, los Aráoz-Zavaleta y los Aráoz-Usandivaras, de Salta, descienden de estas líneas.
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| Dr. Benjamín Aráoz, progresista Gob. de Tucumán |
Juan Gregorio se casó dos veces: una con Francisca Diez de Alderete y otra con Francisca Saavedra Graneros. Con la hija del último matrimonio, María Ignacia Paulina, de estas últimas Aráoz de Alderete desciende Juan Francisco López de Vera, y de las segundas Joaquín López, a la pariente del ilustre tucumano, y a toda la línea que hoy luce con orgullo el nombre Aráoz.
Ignacio Inocencio se casó con Petrona Medina de Alderete. Entre su múltiple sucesión están los Tejerina-Medina Aráoz, los Aráoz Roca-Aráoz y los Aráoz-Usandivaras. Los hijos de Francisco “de Aráoz y Bazán” fueron Ana Petrona (casada en Montero), Bartolomé Tomás, y Diego José, cura de Concepción.
La última de los Aráoz-Núñez de Ávila es Diego Ignacio, que se casó en Santiago del Estero con Josefa de Paz y Figueroa, prima hermana de la famosa “Beata Antula”. Sería antepasado de próceres como Pedro Miguel Aráoz, congresal de la Independencia; de Juan Bautista Alberdi (ver Los Alberdi) (hijo de Josefa de Aráoz), el padre de la Constitución; del doctor Benjamín Aráoz, y del obispo Miguel Moisés Aráoz.
Parece obvia la imposibilidad de detenerse, en una nota periodística, algo más que en los mencionados ejes familiares reveladores del perfil, del profundo arraigo de la familia Aráoz en la historia política y social del noroeste.
Tradición: Su primer antepasado, era pariente de San Ignacio de Loyola, llegó al noroeste argentino cuando promediaba el siglo XVII. Un apellido protagónico de esta zona del país, en cuya dirigencia figuró desde principios de la colonización.
Fuente: Carlos Páez de la Torre, Familias Tucumanas - Revista CCC



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