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jueves, 8 de agosto de 2019

Patriota olvidado: el consuegro de San Martín

Se cumplen 200 años del fallecimiento del general Antonio González Balcarce, que tuvo una destacada actuación en la naciente Argentina.



Seguramente el día de hoy pasará en el silencio, prólogo del olvido para la figura que vamos a rescatar, la del general Antonio González Balcarce, fallecido hace dos siglos -el 5 de agosto de 1819- y cuya defunción, que fue asentada en la parroquia porteña de la Merced, dice: “Brigadier General de este Estado y del de Chile, Jefe General del Estado Mayor de las Provincias Unidas de Sud América, falleció sin recibir sacramento alguno por haber sido repentina su muerte. Diósele sepultura en la Iglesia de Santo Domingo”.

González Balcarce fue el segundo hijo de los once que tuvo Francisco González Balcarce, natural de Barcelona, con la porteña Victoria Martínez Fontes, bautizado Antonio Ramón Venancio vio la luz en Buenos Aires el 1º de abril de 1775. Su padre era militar y revistaba en el cuerpo de Blandengues de la Frontera al que él también ingresó como cadete a los 13 años y prestó servicios en las Misiones. Fue una familia en la también abrazaron la carrera de las armas sus hermanos Juan Ramón, Marcos, Francisco, José Patricio, Diego y el menor, Francisco María.

En 1807 se encontraba destinado en Montevideo cuando los británicos invadieron esa ciudad. Destacándose en la acción, cayó prisionero con algunos de sus hermanos y fue llevado a Inglaterra, donde pasó un tiempo en los pontones del Támesis. Liberado, regresó a España para enrolarse en el batallón de la Coruña que luchó contra las fuerzas napoleónicas que la habían invadido. Regresó a Buenos Aires a poco de producirse la Revolución de Mayo, que lo nombró segundo jefe de la expedición a Córdoba y al Alto Perú, de la que quedó como comandante después del fusilamiento de Santiago de Liniers.

Estuvo en la acción de Cotagaita y el 7 de noviembre de 1810 obtuvo la primera victoria para las armas criollas en Suipacha, acción en la que murió su hermano Francisco. No fue el único de los González Balcarce que falleció en el campo de batalla: también cayó Francisco María el 12 de enero de 1812 en la acción de Nazareno y José Patricio en el sitio de Montevideo, en junio de 1814.

Nuestro evocado ocupó a fines de noviembre de 1810 la ciudad de Potosí y fue derrotado en Huaqui el 20 de junio de 1811. Había sido ascendido a brigadier a comienzos de ese año, pero fue sometido a su pedido a un consejo de guerra para que juzgara su conducta en Huaqui, del que salió absuelto aunque se le retiró el mando de la tropa.

En 1814 volvió a la actividad pública como gobernador intendente de Buenos Aires, comandante general de Armas, desempeñó distintas comisiones en el Ejército del Norte y fue Director Supremo interino en 1816 y Jefe del Estado Mayor.

En 1817 fue destinado al Ejército de los Andes, donde sirvió a las órdenes de José de San Martín como segundo comandante en distintas acciones, entre ellas Cancha Rayada y Maipú, y obtuvo finalmente la rendición de las fuerzas realistas en el sur de Chile a comienzos de 1819.

Enfermo, volvió a su ciudad natal, donde falleció hace dos siglos en la casa familiar de la calle que hoy lleva el nombre de Balcarce, en la esquina con Victoria (Hipólito Yrigoyen), al número 139 de la actual numeración, actual sede de la Academia Nacional de la Historia.

Sus restos fueron sepultados en el convento de Santo Domingo, donde el padre Pantaleón García hizo su elogio. Por un error tipográfico el diccionario de Vicente Osvaldo Cutolo da el fallecimiento en 1820.

Gervasio Posadas lo definió como un “estricto militar, moderado y consecuente amigo, fue uno de los primeros comprometidos por la justa causa. Prestó grandes servicios. Ocupó los primeros destinos no desmintiendo el juicio que de él se había formado. Con 50 hombres semejantes, el país se encontraría constituido”. Enterado del fallecimiento, San Martín ordenó que se le tributasen honores por el Ejército de los Andes en Chile.

Había casado el 21 de enero de 1807 en Buenos Aires con Dominga Francisca Buchardo pero, a pocos días el matrimonio, debió separarse ya que fue convocado a la defensa de Montevideo. De esa unión nacieron Mariano Severo el 8 de noviembre de 1807, cuando su padre estaba preso en Londres, que se casó en 1832 con Mercedes San Martín y Balcarce, la hija del Libertador. Otro hijo del matrimonio fue el poeta Florencio Balcarce (1818-1839).

Su imagen, que se reproduce en esta nota, es una litografía que publicara en 1827 en Buenos Aires la firma Douville et Laboissière, según un dibujo de Mariano Moreno (hijo).

A doscientos años de la muerte de Antonio González Balcarce estamos convencidos de que en tiempos de olvido de la memoria histórica, estas páginas serán de las pocas que lo recordarán.

Fuente: Roberto L. Elissalde para La Gaceta Mercantil

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