lunes, 22 de febrero de 2016

La Leyenda Maya del Colibrí

Los mayas más viejos y sabios, cuentan que los dioses crearon todas las cosas en la Tierra y al hacerlo, cada animal, cada árbol y cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.

Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los dioses habían creado al x ts’unu’um(colibrí).

Los nombres mayas en las aves, generalmente se relacionan con los sonidos que producen, sean sus cantos o sonidos producidos por las plumas, por ejemplo x ts’unu’um para los colibríes.

Era tan frágil y tan ligera que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores.

Entonces los hombres trataron de atrapar a esa hermosa ave para adornarse con sus plumas. Los Dioses al verlo, se enojaron y dijeron: “si alguien osa atrapar algún colibrí, éste morirá”. Por eso es que nadie ha visto alguna vez a un colibrí en una jaula, ni tampoco en la mano de un hombre.

De ésta forma es que esta misteriosa y delicada ave ha podido llevar a cabo el encargo de los dioses:

“El colibrí lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres"

¿Alguna vez escucharon aquella frase de:
"Pide un deseo" al ver un colibrí por su camino?


En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que el Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.

Los mayas más viejos y sabios, cuentan que los creadores de todas las cosas en la Tierra al hacer, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.

Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los creadores habían hecho al "xts’unu’um" (colibrí).
(El nombre maya en las aves, generalmente se relaciona con el sonido que producen, sus cantos o sonidos producidos por las plumas, por ejemplo "xts’unu’um" para los colibríes.)

Era tan frágil y tan ligera esta ave, que podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores.

Entonces los hombres trataron de atrapar a esa hermosa ave para adornarse con sus plumas. Los creadores al verlo, se enojaron y dijeron: “si alguien osa atrapar algún colibrí, éste esta condenado”. Por eso es que nadie ha visto alguna vez a un colibrí en una jaula, ni tampoco en la mano de un hombre.

De ésta forma es que esta misteriosa y delicada ave ha podido llevar a cabo el encargo de los creadores mayas:

“El colibrí lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres”

Si un colibrí vuela alrededor de tu cabeza, no lo toques. El tomará tu deseo y lo llevará a los demás; piensa bien y desea cosas positivas para todos. Piensa que por algo pasó el colibrí por tu camino; piensa que algo realmente extraordinario puede ocurrir.

De ahora en adelante, el colibrí llevará todos tus deseos y pensamientos de un lugar a otro…

Fuente: Planet of Aztecz

No hay comentarios:

Publicar un comentario