martes, 21 de marzo de 2017

Heráldica: se busca más información del Linaje: Aldea, Agut, Albendea, Almamillo, Albacete, Albamonte, Albores, Alcariz

ALDEA

Linaje de aragonés, radicado en el lugar de Tarazona, municipio y partido judicial del mismo nombre, en la provincia de Zaragoza, de donde pasó a Navarra, Pais Vasco y Castilla. En Álava radicaron en Lanciego, Cripan y Aramayona. En Navarra radicaron en Peralta y Barasoain.

Escudo medio partido y cortado: 1º., de plata, con una aldea al natural, con castillo, casa, muralla e iglesia con campanario terminado en una cruz; 2º., también de plata, con tres calderas de oro (Navarra nunca se acogió a la "ley heráldica" que prohíbe pintar metal sobre metal y color sobre color), y 3º., de gules, con una mano de azur que tiene asida una maza de sinople.
Otros: En campo de sinople, un losange de plata.

ALCARIZ

Según Francisco Lozano, este linaje es originario de Navarra, donde tuvo su casa solar más antigua. Una rama radicó en Ceánuri (Vizcaya), y de allí pasaron a Castilla.

Escudo partido y medio cortado: 1º., de gules, con un león rampante de oro, 2º., de oro, con tres fajas de azur, y 3º., de plata, con cinco panelas de sinople.

ALBORES

Según Francisco Lozano, este linaje es originario de Navarra, donde tuvo su casa solar más antigua. Una rama radicó en Ceánuri (Vizcaya), y de allí pasaron a Castilla.

Aunque algunos autores dicen que es originario de Castilla y otros del País Vasco, es muy posible que sea el mismo apellido que el de "Albors" y por lo tanto originario de Cataluña o Aragón.

Juan Francisco Albores y Helguero, vecino de Madrid, probó su nobleza en la Sala de Hijosalgo de la Real Chancillería de Valladolid en el año 1784.

En campo de azur, un león rampante de oro, y brochante sobre el todo, una banda de gules, cargada de tres flores de lis de plata.
Otros: En campo de oro, un álamo de sinople, arrancado. Estas mismas armas portaron algunos "Albors".
Los de Italia: En campo de gules, un águila de plata, coronada de oro, y brochante sobre el todo, una banda de sable.

ALBENDEA.

Según Vicente de Cadenas y Vicent: En campo de azur, una sirena de carnación, con un espejo de oro en la mano derecha y un peine del mismo metal en la izquierda, sobre ondas de agua de plata y azur.

ALBAMONTE

Escudo cuartelado: 1º. y 4º., bandado de seis piezas de plata y gules, 2º., de gules, con un león rampante de plata, y 3º., de plata, con una rosa de gules.

ALBACETE

En campo de plata, tres bandas de gules, cargada cada una de tres losanges de plata.

ALBACAR

Según el cronista y rey de Armas Vicente de Cadenas y Vicent: En campo de azur, una "A" de plata.

ALAMILLO

En campo de oro, un gato de sable, manchado de plata.

AGUT

Los de la Provenza: En campo de azur, tres flechas puntas abajo, una en palo y dos en sotuer. Divisa: "Sagittae potentis acutae".

lunes, 20 de marzo de 2017

Descubren tesoro arqueológico en Utuado

Este nuevo yacimiento ayudará a contar cómo vivían algunos de los primeros pobladores de la zona montañosa de Puerto Rico 


Según el arqueólogo Reniel Rodríguez Ramos, "La Cueva del Abono" se llama
asípor ser una de las tantas empleadas para la explotación del guano
con el fin de usarlo como fertilizante en la agricultura
Está “entre montañas”. Es decir “otoao”, significado del vocablo aborigen relacionado con el nombre de Utuado, municipio donde está ubicado un nuevo yacimiento arqueológico que brindará información relevante sobre nuestras primeras poblaciones indígenas, las más antiguas de la zona central de la Isla.

Justo entre los barrios Don Alonso y Limón, específicamente en la Cueva del Abono, toma lugar la excavación e investigación liderada por el arqueólogo Reniel Rodríguez Ramos junto a miembros de la Sociedad Arqueológica del Otoao.

Según el doctor Rodríguez Ramos, la cueva lleva ese nombre por ser una de las tantas empleadas para la explotación del guano con el fin de usarlo como fertilizante en la agricultura.

El guano (una palabra de origen quechua) es un abono producto de la mezcla de excremento de murciélagos y aves u otros animales que viven en áreas de escasa humedad. Es un material de gran valor no solo por su uso en la agricultura, sino que hasta se utilizó como material explosivo por sus concentraciones de fósforo y nitrógeno.

“Este contexto arqueológico se destaca por estar compuesto de una cultura material que lo ubica en la época arcaica de la Isla, siendo hasta el momento el asentamiento más temprano identificado en el interior montañoso”, dijo el profesor del Programa de Ciencias Sociales del recinto de Utuado de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Entre los materiales excavados se encuentra una gran gama de restos alimenticios, que incluyen caracoles terrestres, pájaros, reptiles y crustáceos como la buruquena y la chágara, obtenidos de los ríos y quebradas de la zona.

Además, se identificaron numerosas herramientas de piedra, incluyendo algunas hechas de pedernal, roca sedimentaria que, según el profesor, fueron utilizadas por las sociedades indígenas para producir implementos con el fin de cortar la carne y labrar la madera.

Incluso hay un pedernal rojo trabajado con calor.

“Interesantemente, en la zona donde está ubicada la cueva no existen fuentes de este tipo de roca, lo que indica que fue importada a la zona desde contextos geológicos ubicados a millas de distancia a través de las extensas redes de intercambio que existían durante esta fase de nuestra historia indígena”, agregó.

Bajo el sondeo dentro de la cueva se detectaron pictografías zoomorfas, o imágenes pintadas en forma de animales, que para el arqueólogo “pudieran ser de las de mayor antigüedad documentadas hasta el momento en esta parte de la Isla”.

“Entre todo resalta un lagartijito que es muy importante, pues hasta la fecha se entendía que los arcaicos sólo conocían el arte figurativo”, resaltó Rodríguez Ramos, quien los denomina como “nuestros primeros descubridores y pobladores”.

Sobre este grupo, el arqueólogo señala que tradicionalmente se les ubica en la costa, pero al presente se cree que “llegaron a las montañas mucho antes de lo hasta ahora investigado”.

En Cueva del Abono, elarqueólogo y sus colaboradores identificaron una marcada presencia de petroglifos, los que también pudieron haber estado asociados a la ocupación arcaica.

Bajo esta investigación se realizaron tres unidades de excavación. Bien cerca de una de estas se observa un petroglifo conocido como cara segmentada, que hasta el momento se pensaba que no correspondía a los arcaicos.

“En este tipo de labor realizamos la asociación cultural por la aproximación de ambos hallazgos: el petroglifo (en la parte inferior de la pared) y los objetos encontrados en el piso (bajo el suelo). Lógico, todo esto hay que corroborarlo”, acotó.

“En conjunto, toda esta evidencia indica la existencia de prácticas de arte rupestre desde tiempos tempranos en la Isla, algunas de las cuales pudieron haber servido de base para las manifestaciones artísticas que dieron pie a las observadas posteriormente en las sociedades taínas de Puerto Rico”, resaltó el arqueólogo.

Gracias a las pistas ofrecidas por la comunidad de los “montañeses”, como también les llaman a los utuadeños, el investigador llegó hasta el lugar en mayo del año pasado.

“Como en la mayoría de los casos, estos hallazgos no los encuentra el arqueólogo, sino la comunidad de la zona donde ubican”, enfatizó Rodríguez Ramos, quien favorece la arqueología comunitaria.

Para el investigador, la interacción con la comunidad es vital no solo para llegar al hallazgo, sino también para que “la gente conozca mejor dichos recursos, los entienda y se identifique con estos de tal manera que también se motiven a protegerlos”.

Al momento, el material colectado está custodiado en el laboratorio de arqueología del recinto de Utuado de la UPR.

“En la arqueología, la fase del análisis es bien particular y la más complicada por lo costoso que son los materiales. Por ejemplo, ese es el caso de la prueba carbón 14”, especificó el arqueólogo.

Para dicho análisis se utiliza radioactividad para determinar la edad de artefactos arqueológicos y material biológico de miles de años.

Se aplica a huesos, tela, madera y fibras de plantas creadas por la actividad humana.

“En estos momentos donde el tema de la crisis fiscal es ineludible, entonces cobra mayor importancia el deber de ofrecer un mejor entendimiento de los sitios arqueológicos, pues requerimos diversificar y asegurar las fuentes de financiamiento para continuar con estas investigaciones y con las venideras”, afirmó el doctor Rodríguez Ramos, quien imparte cursos de ciencias sociales, arqueología y antropología cultural en el recinto de Utuado de la UPR.

sábado, 18 de marzo de 2017

El épico final del Imperio español en Sudamérica: los últimos defensores de Perú

El gallego José Ramón Rodil resistió a la espera de refuerzos desde la Península durante casi dos años en la Fortaleza del Real Felipe del Callao, que vivió entre sus muros la muerte o deserción de 2.424 de los 2.800 soldados que la defendían 

Capitulación de Ayacucho, óleo del pintor peruano Daniel Hernández
El triste epílogo a las guerras de emancipación contra el Imperio español del siglo XIX fue, como es habitual, un baño de sangre. El escenario fue el Callao, en el Virreinato de Perú, que a diferencia de Nueva Granada y de Río de la Plata, se mantuvo al principio inmune a la fiebre independentista que se extendió por América. La mayor presencia de peninsulares que en otros territorios, la escasa implantación del espíritu independentista y la capacidad de mando de los sucesivos virreyes convirtieron el lugar en una roca en el camino de los rebeldes.

Para someter Perú fue necesaria la acción conjunta de las fuerzas de Bolívar y de San Martín. Así, solo en julio de 1821 el virrey José de la Serna ordenó evacuar Lima, dando vía libre a que San Martín proclamara la independencia de Perú. Y aún cambiaría de manos varias veces la capital hasta que, con las fuerzas españolas al límite, llegó la batalla de Ayacucho y con ella la derrota del contingente militar realista más importante que seguía en pie.

En paralelo a los sucesos de Ayacucho, todavía hubo una última guarnición que acometió una resistencia casi suicida. José Ramón Rodil y Campillo y los últimos españoles del Perú se atrincheraron en la Fortaleza del Real Felipe del Callao, construida inicialmente para defender el puerto contra los ataques de piratas y corsarios. 

Un leónidas moderno en Perú

José Ramón Rodil
Lima y la fortaleza en el Callao habían sido recuperadas por los españoles meses antes del desastre de Ayacucho, coincidiendo con uno de los pocos periodos de la guerra favorables a los intereses realistas. El general Monet al frente de las fuerzas realistas había entrado de nuevo en la capital el 25 de febrero de 1824 y designó al brigadier José Ramón Rodil como jefe de la guarnición del Callao. Lo hizo, claro, sin sospechar que este oficial gallego iba a protagonizar una resistencia de tintes épicos.

Lima fue abandonada tras la batalla de Junín. Se esperaba que los españoles del Callao tomaran el mismo camino tras la capitulación de Ayacucho, pero Rodil y sus 2.800 soldados se negaron a rendirse ante la perspectiva de que aún podría recibir pronto refuerzos de España. 

Rodil incluso se negó a recibir a los enviados del virrey la Serna, derrotado en Ayacucho, porque los consideraba poco menos que desertores. Tampoco quiso escuchar el 26 de diciembre a los representante de Simón Bolívar, quienes daban por hecho que el español iba a rendir la fortaleza en cuanto se enterara de los generosos términos de la capitulación.

El gallego creía que el suyo era un viaje sin vuelta atrás. La entrada de Bolívar en Lima provocó la huida masiva de la población de españoles peninsulares y de los leales a la Corona hacia el Callao. 8.000 refugiados convirtieron el Callao en el último bastión español en Sudamérica y en la última esperanza de recuperar estos territorios.

El asedio de las tropas libertadoras, unos 4.700 soldados, dirigidas por el venezolano Bartolomé Salom, se inició en forma de bombardeo con artillería pesada al puerto del recinto amurallado. Se calcula que en los dos años que duró el sitio se dispararon 20.327 balas de cañón, 317 bombas e incontables balas. Al ataque aéreo y terrestre, se sumó también el bloqueo naval de las flotas combinadas de la Gran Colombia, Perú y Chile.

A pesar de contar con menos hombres armados y pocos recursos, los españoles tenían varias cosas a su favor. José Ramón Rodil contaba entre sus filas con los regimientos veteranos Real de Lima y Arequipa, así como una de las fortaleza más grandes de todo el continente. Las murallas y las minas enclavadas en la roca hacían imposible un asalto por tierra, mientras que el bastión artillado mantenía la flota combinada a distancia.

Asimismo, la veteranía de su comandante jugaba a favor de las fuerzas realistas. Nacido en Lugo el 5 de febrero de 1779, Rodil había combatido contra Napoleón y luego había saltado a Sudamérica, donde prestó importantes servicios en Talca, Cancharrayada y Maipo. Además de cicatrices, el gallego coleccionaba múltiples condecoraciones por el valor desplegado.

Plano de la fortaleza del Real Felipe, en Callao
Sin posibilidad de hincarle el diente a la fortaleza, los ejércitos libertadores mantuvieron el bombardeo día y noche en un intento por dejar que la fruta cayera por su propio peso. Desde el principio se hizo latente la dificultad de alimentar a una población civil de miles de refugiados, así como el mantener un régimen casi carcelario para evitar las deserciones entre las filas españolas. En un solo día Rodil fusiló a 36 conspiradores, entre ellos a un muchacho andaluz muy popular por sus chanzas.

En un informe fechado el 26 de setiembre de 1825, Hipólito Unanue escribió a Simón Bolívar el estado del sitio, convertido en una prisión tanto dentro como fuera de la fortaleza:

«Rodil sigue defendiéndose obstinadamente y no pasa día sin que se haga fuego fuerte contra él. Por su parte tiene una vigilancia enorme y apenas ve que se pasa alguno del pueblo o que se trabajó en la línea, cuando cubre de balazos el sitio, así es que no se pasan de miedo muchos que desean hacerlo.

Los enemigos fueron la hambruna y las epidemias

La hambruna, las malas condiciones sanitarias y las epidemias crecieron al mismo ritmo que la carne de rata disparaba su precio en el mercado negro. Es por ello que Rodil envió hacia el frente enemigo a aquellos civiles cuya presencia no era importante en el campo militar. Ante esta estrategia los libertadores empezaron a rechazar las oleadas de civiles con plomo y pólvora, sabiendo que el hambre era el mejor arma para sacar a los españoles de su castillo. Muchos refugiados se vieron atrapados entre ambos fuegos.

 Retrato de Bartolomé Salom
Solo cerca del 25% de los civiles lograron sobrevivir al asedio de dos años. El escorbuto, la disentería y la desnutrición fueron rebajando el número de defensores cada día de resistencia. No así la determinación de Rodil, que únicamente aceptó rendirse cuando la situación adquirió una atmósfera extrema. A principios de enero de 1826, el coronel realista Ponce de León desertó y, poco después, le siguió el comandante Riera, gobernador de una de las secciones fortificadas, el Castillo de San Rafael. Ambos conocían al detalle el entramado defensivo establecido por Rodil y así se lo desvelaron a los líderes libertadoras. Ponce de León, además, era amigo próximo de Rodil, lo que supuso una doble traición.

Sin comida, con la munición cercana a terminarse, y sin noticias de que fueran a llegar refuerzos desde España; Rodil accedió a negociar con el general venezolano poco después de las ilustres deserciones. El 23 de ese mes, tras dos años de resistencia, los españoles entregaron la fortaleza en condiciones que permitieron conservar la honra y la vida a los defensores. O al menos a los supervivientes. Solo unos 376 soldados lograron salir con vida de aquellos dos años extremos, salvando las banderas de los regimientos Real Infante y del Regimiento de Arequipa.

La vida de Rodil también fue respetada, entre otras cosas porque el propio Bolívar salió en defensa del español: «El heroísmo no es digno de castigo».
El regreso de «un español de puro bestia»

España se había olvidado de los últimos defensores de Sudamérica cuando éstos combatían, pero al regreso a la península algunos de ellos fueron recompensados por su gesta. José Ramón Rodil fue nombrado Mariscal de Campo y se le otorgó en 1831 el título nobiliario de Marqués de Rodil por su actuación en Perú. No obstante, su consideración de estratega quedó en entredicho con varias derrotas en la Primera Guerra Carlista. Su carrera política finalizó a consecuencia de su antagonismo con Baldomero Espartero. En 1815, Espartero auspició que Rodil fuera juzgado por un consejo de guerra y le retiran sus honores, títulos y condecoraciones.

¿Qué motivó su obstinada resistencia el Callao?, siguen preguntándose hoy sus detractores. El desaparecido político peruano Enrique Chirinos citó, en una de sus obras históricas, un conocido verso para definirlo: fue «un español de puro bestia». Eso y que realmente confiaba, hasta el verano de 1825, en que desde la Península se enviaría una fuerza de reconquista. Controlar aquella posición estratégica era clave para tener un punto de desembarco en América. Cuando se dio cuenta de que la ayuda nunca llegaría dejó de dormir y apenas comía ante el temor, tal vez, de que todo su esfuerzo al final iba a ser en vano.

Fuente: ABC.es

Un casual hallazgo de más de 10.000 años enloquece a los científicos argentinos

José Antonio Nievas no pensaba que haría historia cuando decidió ir a dar un paseo por los alrededores de su granja en Buenos Aires el día de Navidad de 2015, pero el destino tenía otras ideas.

Fotos tomadas en la granja de Jose Antonio Nievas,
40 km al norte de la Ciudad de Buenos Aires
José se encontró con lo que parecía un huevo negro gigante cerca del lecho del río. Era tan grande e inusual, que enseguida se fue para casa para contárselo a su familia.

Mi marido salió con el coche y cuando volvió dijo, ‘He encontrado un huevo que parece de un dinosaurio” ,cuenta la mujer de José, Reina Coronel, en una entrevista. “Todos nos reímos porque pensábamos que era una broma.”

Al principio no estaba claro lo grande que era porque estaba completamente cubierto de barro. Cuando Jose empezó a cavar alrededor, se empezó a revelar el verdadero tamaño. Tenía como 1 metro de diámetro, por lo que era demasiado grande para ser un huevo.

En realidad era una especie de cascarón, o armadura de algún animal que vivió durante la Edad de Hielo.

El cascarón pertenecía a un Glyptodon, género de un gran mamífero de la familia del armadillo. Hace más de 10.000 años, en Sudámerica vivían estas criaturas que, según los documentos fósiles, se parecen a un Volkswagen Beetle y pesa lo mismo más o menos.

Sorprendentemente, el cascarón que Jose encontró estaba en perfecto estado, lo que es muy extraño después de tantos años. Como las huellas dactilares, no hay dos cascarones de Glyptodon iguales, cada uno tiene un patrón distinto.

Glyptodones:

Los Glyptodones eran hervíboros, por lo que sus armaduras le ayudaban a protegerse de los depredadores. Fósiles de otras especies parecidas han sido encontrados en otras partes de Sudámerica, como Uruguay y Brasil.

Cada Glyptodon tiene una cola armada, que los paleontólogos creen que una señal de que luchaban entre ellos. Eran tan fuertes, que podían romper los cascarones de sus oponentes.

Los cascarones de los Glyptodones están hechos de aproximadamente 1.000 placas óseas, Estos animales tenían unos hombros enormes, unas piernas robustas y unas vértebras unidas que le ayudaban a cargar con todo ese peso.

Los Glyptodones son ancestros del armadillo actual
Hay quien compara los Glyptodones con las tortugas, pero los expertos dicen que su parecido es simplemente una coincidencia. Aún así, aunque ambos provienen de diferentes antepasados, tienen formas similares de adaptarse a su hábitat.

Mientras que los Glyptodones no pueden esconder las cabezas dentro del cascarón como las tortugas, tienen una especie de “casco” en forma de gorro de hueso.

El cascarón que encontró Jose estaba dañado, y los expertos se preguntan si fueron causadas por peleas con otros Glyptodones.

El agujero en el cascarón sigue dejando atónitos a los científicos. No parece que este sea el resultado de ningún tipo de lucha, por lo que es posible que sea un daño que haya ocurrido recientemente. Además hay otro hueco diferente para la cabeza y otro para la cola.

A pesar de su tamaño, el cascarón es más pequeño que el de la mayoría de los Glyptodones. En esta especie puede crecer hasta 2 metros de ancho, por lo que ese debía ser joven.

Ciertamente, el hallazgo de José parece una historia de ciencia ficción, pero con unas fascinantes consecuencias en el mundo real. Esto demuestra que, a pesar de la cantidad de años de historia de la Tierra, aún hay muchas cosas esperando a ser descubiertas.

Encontraron trozos de un diario argentino de 1908 en la Cordillera de los Andes

Se trata de un ejemplar de Le Courrier de La Plata, que fue encontrado por un montañista chileno que cruzó desde Mendoza.



A veces retazos del pasado regresan de la forma menos esperada. El montañista chileno Vicente Gamboa tenía programada una expedición al cerro Tolosa, en el lado argentino de la Cordillera de Los Andes, pero a su regreso su aventura tomó una nueva dimensión cuando encontró una edición de noviembre de 1908 del diario argentino Le Courrier de La Plata casi intacta a varios miles de metros de altitud.

El papel estaba algo arrugado y con algunos tajos, pero la tinta se conservó en buen estado. Gamboa halló el diario la semana pasada y ahora se plantea qué hacer con su descubrimiento, de gran valor histórico para Argentina, y es por esta razón que no sabe cómo mantenerlo en buenas condiciones y si debería tenerlo en su poder o entregárselo a nuestro país.

En declaraciones al diario La Tercera de Chile, Gamboa contó cómo ocurrió todo: “El domingo, saliendo desde el campamento para intentar subir a la cumbre del cerro Tolosa, nos dirigimos con mis amigos a los pies del glaciar que baja desde el Cerro México. Como no teníamos claridad de la ruta para llegar al collado que comparten estos cerros, nos fuimos metiendo por una canaleta que nos dejó alejados de la ruta. Paramos a hidratar y comer algo unos minutos, ya que hacía frío. Les dije a mis amigos que seguiría por el collado para buscar la ruta. En eso, veo arriba de una roca unas hojas y le doy una revisión breve. Pensé que podría ser algún testimonio, que es común en las montañas”.

“Lo guardo rápido en la mochila y sigo la ruta. Recién cuando llegué al campamento comienzo a revisar y me doy cuenta que es periódico, que está escrito en francés y que es del año 1908”, amplió. El alpinista detalló que al ser tan antiguo no se puede abrir del todo el diario porque las hojas se desarman.

Desde que halló el diario que recibió muchos consejos para conservarlo sin embargo no tiene claro cómo proceder: “Me han dado muchas ideas de cómo mantenerlo lo mejor posible. Pero aún no he podido averiguar cuál es la mejor, ya que bajé a Santiago recién el lunes por la noche y no he tenido mucho tiempo. La idea sería conservarlo yo o entregarlo a alguna persona o institución interesada en estos temas”, consignó.

Gamboa explicó que en su expedición sus dos compañeros son argentinos, Alejandro y Roberto, que quedaron "fascinados" con el encuentro. "A ellos le llega más de cerca", valoró. Y sobre ello, agregó: “Para mí sería ideal conservarlo. Pero si no pudiera, me gustaría que lo tuviera alguien del otro lado de Los Andes. Creo que lo valorarían más que acá o le darían más importancia, ya que es parte de su historia. Pero si se va, tiene que ser alguna institución o persona que realmente lo cuide”.

“Le Courrier de La Plata” se fundó en 1865 y se editó hasta 1946. El ejemplar hallado por el alpinista chileno tiene 108 años.

Fuente: Perfil

martes, 14 de marzo de 2017

Descubierto en Portugal un extraño cráneo humano de hace 400.000 años

El fósil presenta diferencias sustanciales con respecto a restos coetáneos localizados en Atapuerca (España) o Tautavel (Francia)



Un equipo de investigadores ha descubierto en el centro de Portugal, en un yacimiento paleontológico del distrito de Santarem, un cráneo bastante bien conservado de un homínido de hace 400.000 años que muestra diferencias sustanciales con los escasos huesos de la misma época localizados en otros emplazamientos de Europa, como en Atapuerca (España), Ceprano (Italia), Tautavel (Francia) o Swanscombe (Gran Bretaña).

¿Antepasado de los neandertales?, ¿antepasado de los hombres modernos? "Solo podemos aseverar que es humano", comenta a este diario el coordinador de las excavaciones, João Zilhão, profesor de la Universitat de Barcelona (UB) con un contrato ICREA de la Generalitat.

El nuevo fósil, que ha sido designado técnicamente como Aroeira 3, en referencia a la cueva del mismo nombre donde apareció, abre "un nuevo marco de referencia para estudiar la aparición de los rasgos morfológicos en el Pleistoceno medio", consideran los autores del estudio. Este periodo de la evolución es clave porque en él surgieron, a partir de 'Homos erectus' ancestrales, tanto los neandertales y sus antepasados como los humanos anatómicamente modernos.

En el yacimiento de Aroeira se realizan excavaciones desde 1987, en "un terreno muy duro en el que necesitamos auténticos martillos para progresar", comenta Zilhão. El cráneo apareció durante una campaña de hace tres años, pero hasta su publicación ha sido necesario un complejo proceso de verificación y datación. Está muy completo (solo le falta el hueso occipital) y cuenta además con un fragmento del maxilar y dos molares fragmentados.



El descubrimiento se ha publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS). El cráneo presenta "características morfológicas de los precursores del neandertal, como los arcos supraorbitales fusionados, así como la cavidad nasal y otros rasgos que se asemejan a otras especies fósiles", destaca el artículo.

Previamente se habían localizado en la misma zona dos dientes humanos de difícil adscripción, llamados Aroeira 1 y 2. "No necesariamente eran del mismo individuo y ni siquiera de la misma época", añade el investigador de la UB.

EL USO DEL FUEGO

El cráneo, que se encontraba en la base de los sedimentos, ya cerca de la roca madre, apareció asociado a restos de fuego -concretamente a un hueso animal quemado-, lo que confirma que los humanos ya empleaban el fuego hace 400.000 años, "algo que algunos aún discuten", destaca Zilhão. También se encontraron otros restos de fauna (ciervos, gamos, rinocerontes, osos, caprinos) y abundantes herramientas de sílex y cuarcita, entre las que abundaban los bifaces (hachas de mano).

Gracias a la aplicación del método de series de uranio, la datación del cráneo ha sido muy precisa (se le ha asignado concretamente una edad comprendida entre 390.000 y 436.000 años).

"La combinación de rasgos que se observa en Aroeira 3 es única y aumenta de forma significativa la diversidad humana conocida. Esta etapa de la evolución humana habrá sido, por lo tanto, un proceso mucho más complejo que lo que hasta ahora se pensaba. Se que hay colegas que no opinan igual, incluso en nuestro mismo equipo, pero creo que hace 500.000 años la humanidad ya constituía una sola especie, aunque mucho más diversa que hoy en día", concluye Zilhão.

EL EQUIPO

El descubrimiento ha sido realizado por un equipo científico del Centro de Arqueología de la Universidad de Lisboa (Uniarq), en el marco de las excavaciones arqueológicas desarrolladas desde 1987 bajo la dirección de João Zilhão (UB). Desde el año 2013, en el equipo investigador también participan otros expertos de la UB. Asimismo son autores destacados del descubrimiento Joan Daura (Uniarq y UB) y Juan Luis Arsuaga, Montserrat Sanz, Maricruz Ortega y Elena Santos (Universidad Complutense de Madrid), entre otro

sábado, 11 de marzo de 2017

La Ñ no procede del latín

Surgió cuando en los monasterios  medievales del siglo XII, los monjes se dedicaban a copiar libros a mano. Para ahorrar pergamino y para ahorrar espacio en las palabras que contenían -nn-, los monjes empezaron a escribir una sola n coronada por un signo de menor tamaño (~)  llamado virgulilla.

Después en las imprentas se tenía la costumbre de economizar letras abreviando para ahorrar esfuerzo en las tareas de copiado y colocación de caracteres. Así, la  «nn» se escribía con una pequeña tilde encima de la ene: «ñ».  Lo mismo sucedió en portugués con «an» y «ã»; annus > añus.

La nasal palatal no existía e latín, pero al evolucionar grupos de letras como gn, nn, ni, que alternaban con grafías como in, yn, ny, nj, etc., dio origen a ese sonido.

El italiano y el francés se quedaron con las letras ng para la ñ, el catalán con ny, y el portugués con nh.

El castellano eligió las dos nn, y después se quedaron con una n con una raya encima. Esta se reafirmó en la ortografía alfonsí, o sea de Alfonso X El Sabio, en el siglo XIII y que luego se onduló.



Antonio de Nebrija un humanista español que gozó de fama como colegial en el Real Colegio de España de Bolonia, Italia, en el siglo XV, la empezó a considerar como una letra independiente, aun sabiendo que era una abreviación de la doble nn.

Entre las lenguas que han adoptado la letra «ñ» se encuentran el aimara, asturiano, bubi, castellano, chamorro, mapuche, mixteco, quechua, tagalo, extremeño, euskera, filipino, guaraní, tetum, wolof y zapoteco. El inglés admite la “ñ” en préstamos del castellano como cañón, cañada, jalapeño, piñata o niño

Hoy en día, la «ñ», se ha convertido en símbolo de la hispanidad. Actualmente puede ser utilizada en los dominios de Internet. La “ñ” se sitúa a la derecha de la «l» en los teclados  Qwerty para español, y no tiene equivalente en el alfabeto romano.

La «ñ» tiene en común con la «w», que ambas proceden de una versión doble de la «n» y la «v» respectivamente y han pasado a ser consideradas como letras independientes.

En 1991, algunos fabricantes de ordenadores pretendían vender teclados sin «ñ». estalló una auténtica batalla cultural  cuando la Comunidad Económica Europea (CEE)  impulsó ese proyecto

El colombiano Gabriel García Márquez  premio Nobel de literatura 1982, afirmó: “Es escandaloso que la CEE (Comunidad Europea) se haya atrevido a proponer a España la eliminación de la eñe (…) sólo por razones de comodidad comercial (…) Los autores de semejante abuso y de tamaña arrogancia deberían saber que la eñe no es una antigualla arqueológica, sino todo lo contrario: un salto cultural de una  lengua romance que dejó atrás a las otras al expresar con una sola letra un sonido que en otras lenguas sigue expresándose con dos”.

Mientras que la poetisa argentina María Elena Walsh, quien en el diario La Nación de Buenos Aires señaló: “¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope… Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece (…) La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software (…) Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo (…) La eñe es gente”.

En todo caso, para reforzar la defensa de la letra, el gobierno español respondió el 23 de abril de 1993 con un Real Decreto que salvaba a la «ñ», acogiéndose al Tratado de Maastricht , siendo ya la Unión Europea (UE), que admite excepciones de carácter cultural.

Fuente: exprimehistorias

viernes, 10 de marzo de 2017

Hallan en El Cairo uno de los descubrimientos más importantes de la historia arqueológica de Egipto

Una misión conjunta de egiptólogos locales y alemanes halló dos estatuas de reyes faraónicos de la dinastía XIX, informó el Ministerio de Antigüedades



Una de las estatuas, que se cree que es de Ramsés II, fue hallada rota en grandes trozos de cuarcita y mide, en total, unos 8 metros, según informó el ministro de Antigüedades egipcias, Mahmud Afifi, en el comunicado. En el texto se resalta que el descubrimiento representa uno de los más importantes de la historia arqueológica de Egipto, según estimaron desde el Ministerio de Antigüedades de ese país.


La otra pieza es la parte superior de una estatua en tamaño natural del rey Seti I, hijo de Ramses I y segundo faraón de su citada dinastía, hecha de caliza y que mide alrededor de 80 centímetros.


El hallazgo tuvo lugar en la zona arqueológica de Ain Shams, alrededor de los restos del templo de Ramsés II en la antigua ciudad de Heliópolis, que ahora es un barrio de la capital egipcia.



El jefe de la misión, Ayman Ashmaui, indicó que las excavaciones y las investigaciones continúan en búsqueda de las demás partes para corroborar la identidad de la estatua de mayor tamaño, puesto que la parte encontrada no tiene epigrafía que indique a quien pertenece.


Sin embargo, los arqueólogos creen que podría ser de Ramsés II, por el hecho de que fue descubierto enfrente de la puerta de su templo.

El ministro de Antigüedades, Jaled Al Anani, dijo que la estatua se trasladará al nuevo Museo Egipcio para ser restaurado y expuesto en un lugar que se inaugurará parcialmente en 2018.

Fuente: infobae

Los barcos de la emigración y sus protagonistas (desde España a Argentina)

Como un recuerdo a todos aquellos que en algún momento decidieron dejar España para probar suerte en Argentina, hemos decidido publicar este artículo denominado "los barcos de la emigración y sus protagonistas".



Para hacer esto posible, les invitamos a que cada uno aporte los nombres de los que faltan, y quienes tengan fotos de los mismos las remitan al e mail de la Federación,  frsebb@hotmail.com a los efectos de entre todos, poder ampliar esta historia.

También, deseamos que nos comenten que personas (Uds. mismos, sus familiares o amigos) llegaron en que barco y en que fecha lo hicieron.

La idea final es realizar un compendio con la mayor cantidad de información sobre los barcos que trasladaban emigrantes y los datos de las personas que llegaron a Argentina desde España.

jueves, 9 de marzo de 2017

Los neandertales asturianos usaban 'aspirina' y un antibiótico natural

La penicilina revolucionó la medicina al permitir combatir de forma eficaz las infecciones. Aunque su descubrimiento se atribuye a Alexander Fleming en 1928, desde la antigüedad diversas culturas conocían ya las propiedades antibióticas de algunas especies de hongos que sintetizan de forma natural penicilinas. Ahora, el análisis del sarro acumulado en la dentadura de los neandertales que vivieron en el territorio que hoy es Asturias sugiere que ya hace 49.000 años se medicaban utilizando uno de estos antibióticos naturales, el hongo Penicillium.



El ADN de esta especie de hongo ha sido detectado en placa dental calcificada, la más antigua analizada hasta la fecha. Asimismo, parece que los neandertales -una especie de homínido que se extinguió hace entre 30.000 y 24.000 años- también conocían las propiedades analgésicas del ácido salicílico, pues los científicos han hallado en el sarro acumulado en su dentadura restos de ADN del álamo, un árbol cuya corteza, raíces y hojas contienen el ingrediente activo de la famosa aspirina.

"Probablemente paliaban el dolor y combatían las infecciones masticando hierbas mohosas que contenían esos hongos que producen los antibióticos, aunque lógicamente no los tendrían aislados", afirma Antonio Rosas, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y coautor de este estudio, publicado esta semana en la revista Nature. Se trata de una investigación internacional e interdisciplinar en la que también participan también científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-Universidad Pompeu Fabra) y de la Universidad de Oviedo.

Esta investigación es la primera que demuestra la presencia de ADN de álamo y del hongo Penicillium, tanto en neandertales como en homínidos aunque, según recuerda Karen Hardy, coautora del estudio, ya se sabía que los neandertales tenían un buen conocimiento de las plantas de su entorno y usaban algunas de ellas como medicinas. Hardy, investigadora ICREA de la UAB, lideró en 2012 el primer estudio sobre el uso que los neandertales hacían de ellas: "Encontramos milenrama o aquilea (Achillea millefolium) y manzanilla (Matricaria chamomilla), plantas con muchas cualidades medicinales. Propusimos que las usaban para automedicarse", explica a este diario.
Un botiquín en la naturaleza

La aquilea recibe su nombre de Aquiles, pues se dice que durante la guerra de Troya curó a muchos de sus soldados y al rey de Micenas con esta planta capaz de detener las hemorragias. La manzanilla es bien conocida por sus propiedades digestivas, aunque también es sedante, tónica y antiespasmódica. Por ello, el hallazgo en restos neandertales de un hongo con propiedades antibióticas y de restos de un árbol que contiene el principio activo de la aspirina no ha soprendido a Hardy: "Todos los animales se automedican", señala.


Excavación en la cueva asturiana de El Sidrón,
donde se han recuperado restos de 12 neandertales de hace 49.000 años

Según detalla Antonio Rosas en conversación telefónica, el estudio se inició con cinco individuos, aunque los resultados interesantes proceden de tres: dos de ellos encontrados en la cueva asturiana de El Sidrón y otro del yacimiento de Spy (en Bélgica), con una antigüedad de 42.000 años.

El yacimiento de El Sidrón, en la localidad asturiana de Piloña, fue descubierto en 1994 y desde entonces se han recuperado alrededor de 2.500 restos óseos pertenecientes a una docena de individuos: "Es muy singular porque han aparecido muchos restos en muy poco espacio", señala Rosas.

El sarro de los dientes conserva durante miles de años el ADN de los microorganismos que vivieron en la boca, los patógenos del tracto respiratorio o de los restos de comida que ingería un individuo. Por eso, a partir de su análisis se pueden determinar también algunas de las enfermedades que padecían o los alimentos que ingerían. La comunidad de bacterias que hay en la boca, dice Rosas, varía en función de la dieta. En este estudio se ha comparado la comunidad de bacterias de los neandertales que vivían en Asturias y en Bélgica con la de poblaciones humanas y de especies animales como el chimpancé. También se ha reconstruido el genoma prácticamente completo de una bacteria (Methanobrevibacter oralis) de hace 48.000 años, el más antiguo obtenido hasta la fecha.
Setas, piñones y musgo en la dieta

Mientras en los dientes de los neandertales de El Sidrón hay restos de setas, piñones y musgo, en los de los belgas han hallado ADN de rinocerontes lanudos y muflones: "Nos ha sorprendido que no hubiera restos de carne en los dientes de El Sidrón porque en todos los yacimientos neandertales hay restos de animales. Debían comer carne, aunque en una proporción muy inferior a los del norte de Europa, que fueron tipificados como hipercarnívoros, con una dieta similar a la de un lobo o una hiena", dice Antonio Rosas.

La cantidad de carne consumida ha marcado la diferencia en la composición de la comunidad microbiana de la boca de los neandertales estudiados. La de los individuos de la cueva asturiana es parecida a la de los chimpancés y nuestros ancestros recolectores africanos, mientras que la de los neandertales de la cueva belga se asemeja a la de los primeros cazadores-recolectores y es bastante próxima a los primeros agricultores y humanos modernos.

Del primer individuo de El Sidrón, un varón adulto de entre 20 y 25 años, se conserva el maxilar y la mandíbula. El segundo es una mujer adulta, joven, de unos 25 años aproximadamente.

El varón tenía un absceso en uno de los dientes, que debía causarle dolor, un canino impactado (no salió y está dentro del hueso) y conserva el molar de leche. El análisis del sarro ha detectado secuencias del patógeno Enterocytozoon bieneusi, que en humanos causa problemas gastrointestinales, como fuertes diarreas. "Probablemente tenía una infección y dolor crónico", dice Antonio Rosas. Las plantas medicinales posiblemente le ayudaron a paliar el dolor.

"Además, los incisivos y los caninos tienen desconchones de esmalte", probablemente porque retocaba los filos de los instrumentos de piedra con la boca, como si fuera una tercera mano. "Curiosamente habíamos encontrado también restos de bitumen, una especie de alquitrán natural que probablemente usaban como pegamento", detalla Rosas.

En la misma línea que otras investigaciones recientes, este estudio confirma que los neandertales tenían un nivel de desarrollo superior a lo que hasta hace algunos años se pensaba en la comunidad científica: "Se presentaban como primitivos y retrasados pero, aunque eran una especie humana diferente a la nuestra, sus capacidades adaptativas y su cultura eran similares a la nuestra", afirma Rosas.

Fuente: elmundo.es

9 de Marzo de 1811 - Batalla de Tacuarí

Al Ejército de Buenos Aires, al mando del General Manuel Belgrano, no le estaba yendo muy bien en su invasión al Paraguay. Ya había sido vencido el 19 de enero de 1811 en "Paraguary", y ahora, con tan sólo 800 hombres, se iba a enfrentar a cerca de 2.000 paraguayos, al mando del General Manuel Atanasio Cabañas.



El lugar es "Tacuarí", a orillas del arroyo del mismo nombre. Es el 9 de marzo de 1811.
Los guaraníes, sabiendo que el ataque frontal era prácticamente imposible (había que cruzar primero el arroyo), vadean la corriente de agua unos kilómetros al norte, y de esta manera flanquean al pequeño Ejército de Belgrano, el cual se ve atacado por tres frentes.

Casi rodeado por las fuerzas paraguayas, Belgrano decide ofrecer resistencia en una pequeña elevación, que a partir de aquel momento se conocerá como el "Cerrito de los Porteños". Poco después, obligado por las circunstancias, levanta la bandera de parlamento.

De entre aquel puñado de valientes, se distingue un pequeño niño, de apenas 12 años, que a tambor batiente, encabeza el ataque patriota. No le importan las balas que pican cerca, quizás sin tener debida conciencia del peligro en el que se encuentra. Avanza y avanza sin temor. A su lado el Coronel Celestino Vidal, que lo usa de lazarillo, ya que en la anterior batalla de "Paraguary", la explosión de una granada le había dejado prácticamente ciego.

Aquel pequeño encabeza el contraataque de los soldados de la Patria, sin miedo y con decisión, cuando dos balas paraguayas le atraviesan el pecho. Cae, muriendo a los pocos minutos.
Nos cuenta el Coronel Vidal, que estaba al lado del pequeño Héroe:

"Lo recuerdo y me estremezco. Me parece estar viéndolo impasible avanzar a mi lado. Yo lo he visto caer y abandoné la lucha para socorrerlo. Murió de dos disparos en el pecho. Estoy seguro de que su muerte fue mi salvación, porque al detenerme, no caí como cayeron casi todos los del ala donde estábamos nosotros»

Belgrano ya cerca de su muerte, lo recordará junto a "Las Niñas de Ayohuma", como los recuerdos más hermosos de su vida militar.
Aquel pequeño de apenas doce años, nacido en la ciudad correntina de "Yaguareté-Corá", se llamaba Pedro Ríos.

Sin embargo la posteridad lo conocerá con otro nombre, símbolo de entrega y patriotismo, de abnegación y amor a su bandera.

Aquel pequeño niño será conocido por toda la Eternidad como "El Tambor de Tacuarí". 

miércoles, 8 de marzo de 2017

La enigmática cueva de 700 años donde los Caballeros Templarios hacían sus ceremonias

Perteneció a la más famosa orden militar de la Edad Media. Allí rendían culto y celebraban misas

Fue descubierta en en una granja en Shropshire, Inglaterra, gracias a un conejo. Mejor dicho: a la madriguera que uno de estos animales construyó para refugiarse. Un granjero se interesó por el pequeño y se encontró con una monumental excavación de laberintos y aspecto lúgubre.

Enterrada menos de un metro bajo tierra, esta increíble caverna perteneció a los Caballeros Templarios mientras luchaban en las Cruzadas, y era utilizada para reuniones y celebraciones religiosas. Las imágenes fueron tomadas por el fotógrafo Michael Scott, de Birmingham.

Fue descubierta en en una granja en Shropshire, Inglaterra, gracias a un conejo. Mejor dicho: a la madriguera que uno de estos animales construyó para refugiarse. Un granjero se interesó por el pequeño y se encontró con una monumental excavación de laberintos y aspecto lúgubre.

Enterrada menos de un metro bajo tierra, esta increíble caverna perteneció a los Caballeros Templarios mientras luchaban en las Cruzadas, y era utilizada para reuniones y celebraciones religiosas. Las imágenes fueron tomadas por el fotógrafo Michael Scott, de Birmingham.

Actualmente, cientos de velas cubren los laberínticos pasillos de la cueva templaria que permiten ver las numerosas inscripciones que allí se hicieron a lo largo de los siglos. Algunas, de hace 700 años, otras, más recientes en el tiempo.












lunes, 6 de marzo de 2017

Family Search puso más registros online

El último día de febrero Family Search colgó en la red un mix de casi dos millones de registros entro imágenes y indexaciones.



domingo, 5 de marzo de 2017

La Magia y la Herbolaria Prehispánica

Desde la Antigüedad, los alquimistas trataban de encontrar la piedra filosofal y el elixir de la vida o de la inmortalidad, y quienes daban a conocer algunas propiedades curativas de las plantas o incluso los más elementales principios de lo que más tarde sería la química, eran a menudo acusados de hechiceros y brujos. En América, concretamente en el México prehispánico, los chamanes o adivinadores constituían una verdadera élite sacerdotal, pues tenían un profundo conocimiento acerca de las plantas y los animales, conocimiento que empleaban para hacer limpias, comunicarse con los espíritus, llevar a cabo curas y hasta para lanzar maleficios, sin olvidar los conjuros, hechizos, trabajos, limpias, magia blanca, negra, verde y roja y un largo etcétera, tal y como se definen en el reciente libro de Absalón Brizuela, intitulado. Diccionario de la Medicina y Magia, ni tampoco los enigmáticos y extraños enemas rituales, que datan del Preclásico Temprano (1200 a 900 a. C.), o los ritos mágicos y adivinatorios que se describen en los códices Florentino y Borbónico.



En este siglo XXI aún prevalecen prácticas maravillosas e indescriptibles que se realizan en cientos de rincones del país, del estado y de la región, en donde de forma sincrética (mezcla de creencias prehispánicas y cristianas) e impregnados de ese mágico toque de misticismo y de aromas ancestrales, se practican tales sortilegios en fechas especiales, dependiendo de la celebración correspondiente, pero que algunas veces tienen raíces prehispánicas y otras orígenes netamente cristianos.

El primer viernes de marzo, por ejemplo, se lleva a cabo una práctica prehispánica en algunas ciudades, pero más arraigada en ciertas comunidades rurales, que consiste en poner en infusión de alcohol o aguardiente tantas hierbas “medicinales” como en el poblado se conozcan, que pueden ser hasta ciento veinte, según lo investigaron y documentaron Bolaños y Andrea en la tesis que lleva por título Plantas medicinales del Barrio de Santa Cruz, Mpio. de Tequila.

Un ingrediente que no puede faltar son los azahares, el romero, la manzanilla o hierbas amargas y dulces, tantas como sea la costum-bre propia de cada región o puedan conseguirse. De igual forma, ese día arreglan una sábila con varios “elementos”, como un chile ancho, ajos, romero y un moño rojo, entre otros. Y lo curioso es que se puede pensar que ya no se ejerce esa práctica, pero todavía está viva y las personas acuden al mercado a comprar las hierbas para hacer el aguardiente.

La infusión es utilizada para curar cólicos, “susto” o “espanto”, y la dosis es una copita que se toma cuando es necesario; también se le usa para tallarla a quien padece un dolor muscular. La dosis se puede repetir cada doce horas o una vez al día. Por su parte, el ramo de la sábila es colocado detrás de alguna puerta de la casa o el comercio, y la creencia dice que esta práctica sirve para la “buena suerte” y para proteger de algún mal aire o un mal espíritu, de envidias o de males deseos.

Y así nos vamos adentrando a otro sistema de creencias, como el baño del temazcal, práctica ritual y medicinal que purifica el cuerpo y el alma, o la herbolaria, definida como el uso empírico de la flora medicinal de nuestro país, que se expresa tanto debido a la riqueza de su biodiversidad, muy semejante a la gran diversidad cultural, la riqueza del saber popular, la inventiva y los sistemas de creencias.

Es por ello que, en esta época de globalización y de tantos avances tecnológicos y farmacológicos, reconocer que la herbolaria entraña un gran conocimiento cuya economía compite con los exorbitantes precios de las medicinas de patente, constituye una forma de abatir los rezagos y la imposibilidad de cura de las personas que no tienen el derecho de la atención a la salud o el acceso a los lugares donde están tales servicios, o peor aún, que carecen de la posibilidad económica de adquirir otros fármacos.

La herbolaria mexicana fue sistematizada allá por 1778, cuando llegaron al país los primeros científicos ilustrados en botánica medicinal, miembros de la Real Expedición Botánica de Nueva España. Fundaron entonces la primera cátedra de botánica y formaron a los primeros naturalistas novohispanos. Entre los que ahí se formaron destacan el criollo Mariano Mociño, quien fue el científico más importante de la época, así como Juan de la Cerda y José Maldonado, según nos informa Lozaya. Cabe mencionar que ya antes fray Bernardino de Sahagún había descrito y enlistado, entre 1558 y 1575, casi trescientas plantas mexicanas con aplicaciones medicinales.

En el siglo XIX, muchos médicos mexicanos recurrían a las hierbas para elaborar medicamentos y abaratar así costos, dando lugar a una farmacopea que combinaba con gran eficiencia el saber y el conocimiento del México prehispánico y la Colonia. Especies importantes que incluso se exportaron fueron la quina y la coca, originarias de Perú, así como el cacao y la raíz de Xalapa, especies nativas de México.

Hoy resulta curioso constatar que muchas plantas descubiertas en el mundo prehispánico –algunas de ellas recuperadas de los antiguos códices– contienen muchos principios activos de la actual farmacología, como es el caso del reconocido barbasco o “cabeza de negro”, como se le llama comúnmente a la especie Discoria composita o Discoria mexicana, que contiene el principio activo de los anticonceptivos y que las indígenas mexicanas ya utilizaban. Y qué decir del tepezcohuite, famoso para curar quemaduras, una leguminosa de la que se ha derivado una gran cantidad de productos.

Y así tenemos una gran cantidad de plantas que producen el principal componente de numerosos medicamentos actuales para controlar la esquizofrenia; aliviar problemas cardíacos; curar o prevenir cánceres de piel, ovarios o mamas; disminuir los dolores de cabeza, o relajar la musculatura (como el curare, que siendo un poderoso veneno es también una excelente herramienta en las cirugías a corazón abierto); tam-bién se utilizan muchas plantas en la insuficiencia cardiaca, la leucemia, el reumatismo o la diabetes, entre otros padecimientos, como dolor y problemas de estómago, tos y otras enfermedades las vías respiratorias, quebranto (padecimiento que se traduce en un malestar general, sobre todo en los niños), hinchazones, dolores de riñones, salpullidos, golpes, calenturas, enfriamientos, diarreas, fracturas, torceduras, quemaduras o empurgamientos.

Pensando solo en aproximados, el total de especies botánicas que hay en México oscila entre 26 mil y 30 mil, lo que lo coloca en un lugar sobresaliente entre los poseedores de grandes riquezas botánicas, y se presume que alrededor de 5 mil o más, al tener usos medicinales, constituyen un valioso aporte de nuestro país a la herbolaria.

Son las familias botánicas Compositae, Solanaceas, Labiatae y Verbenaceae las que más contienen especies medicinales.

A pesar de lo anterior, estamos perdiendo rápidamente tales conocimientos y alejándonos de ese saber popular en la medida que nos hemos dejado abrumar por tanta mercadotecnia, incluso de productos herbolarios que se anuncian por la televisión, como el “hongo michoacano” que, según se dice, es bueno para todo, la alcachofa y muchos otros productos más que ni remotamente tienen la autenticidad milenaria propia de nuestra riqueza cultural y de los conocimientos que nos han legado nuestros antepasados.

No nos queda más que reconocer que debemos de aumentar nuestro acervo herbolario, conocer, rescatar y documentar toda esa riqueza que aquellos nos heredaron para que nosotros mismos y las generaciones futuras hagamos uso de esas maravillosas prácticas ancestrales, dejando de lado el escepticismo propio de la época, la pérdida de valores y el debilitamiento de la identidad y cultura propias, pensando en que si a ellos les funcionó, ¿por qué a nosotros no?.

Fuente: uv.mx

Familia de conquistadores y personalidades ilustres

El Ing. Agr. Carlos Miguel Molina, santafesino radicado en Capital Federal, nos hizo llegar una nueva síntesis de un trabajo elaborado junto al Lic. Alejandro Moyano Aliaga, director del Archivo Histórico de Córdoba, y que fuera publicado por el Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Córdoba.

Si bien al comienzo del trabajo -titulado “Los Tejerina”-, elaborado pro el Ing. Agr. Carlos Miguel Molina y el Lic. Alejandro Moyano Aliaga, se aclara que las ramas de dicha familia fueron tres, una radicada en Bolivia y Salta, otra en Tucumán y la tercera, en Córdoba, el trabajo se centra en ésta ultima, dado que varios de sus integrantes luego se radicaron en nuestra ciudad y en Rosario.

Fernando Jiménez de Gregorio, genealogista español, decía que “los Tejerina llegan a Belvis posiblemente a mediados del siglo XVIII. Ya figuran como vecinos de nuestro pueblo Juan de Tejerina, casado con Gregorio García de las Heras, natural de Belvis; con ellos se vinculan las dos estirpes cuya unión continúa en la Argentina y Chile. De aquel matrimonio nació un hijo llamado Gregorio Tejerina y García de las Heras”.

No obstante, Molina investigó en los Registros Particulares del Censo del Marqués de Ensenada (1752), hallados en los archivos reales de Toledo, y localizó a Juan Tejerina, nacido en 1730, hijo de Juan Fernández de Tejerina vecino de Belvis de la Jara, nacido aproximadamente en 1693, labrador y casado con María Fernández de la O, nacida en 1702. Con este logro se posibilita después de casi un siglo de búsqueda poder continuar ascendiendo en la genealogía Tejerina.

Juan Tejerina y María Gregorio de las Heras tuvieron dos hijos que pasaron a América, afincándose en Córdoba. El mayor, Tomás Tejerina de las Heras, falleció en 1820 soltero, mientras que su hermano Gregorio -llamado también José- vino al Río de la Plata bajo la tutela de su tío Bernardo Gregorio de las Heras.

Bernardo -bautizado en Belvis por 1749- se radicó en Buenos Aires. Era militar y comerciante, terciario franciscano, y contrajo matrimonio en esa última ciudad con Rosalía Ventura de la Gacha en 1752. Fueron padres -entre otros hijos- de Juan Gualberto Gregorio de las Heras y Gacha, nacido en Buenos Aires en 1780, general sanmartiniano, guerrero de la Independencia, etc..

Gregorio Tejerina de las Heras pasó a Córdoba donde se instruyó en el comercio, fue capitán de milicias, regidor y alférez real y falleció en Córdoba en 1804. Contrajo matrimonio con María Josefa Usandivaras Allende y fueron padres de 12 hijos.

OTRAS PERSONALIDADES

María Josefa era hija de María Teresa de Allende y Vicentelo, casada con Francisco Javier de Usandivaras y Sierra, y nieta de Bernardina Vicentelo de la Rosa y Carranza, casada con Tomás de Allende y Losa, lo que la convierte en nieta directa y legítima en séptimo grado de Juan de Garay, fundador de Santa Fe y Buenos Aires, y de Isabel de Becerra y Mendoza, por la rama de su hija Jerónima de Contreras casada con Hernán Arias de Saavedra.

Pero también Bernardina Vicentelo de la Rosa y Carranza -casada con Tomás de Allende y Losa- es nieta de Ana de Herrera y Velazco, casada con José de Carranza y Cabrera, lo que la hace a María Josefa en nieta directa y legítima en sexta generación del Gral. Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de Córdoba, y de Luisa Martel de los Ríos.

Para completar la trilogía de fundadores, conquistadores y primeros pobladores, es dable mencionar que Maria Josefa Dorotea de Usandivaras y Allende es también nieta legitima en sexta generación del Cap. Hernán Mexía Mirabal, conquistador y fundador de varias ciudades en la zona del Tucumán, casado con Isabel de Salazar. De la descendencia de dos de ellos, Pedro José y Petrona Tejerina Usandivaras, nos ocuparemos para señalar las familias que se afincaron en nuestra ciudad y en Rosario.

FAMILIA NUMEROSA

Cuatro de los hijos fallecieron párvulos y dos solteras, y el resto dio lugar a descendientes de las siguientes familias: José Celestino Tejerina Usandivaras se casó con Rosa Sarfield Carranza y de ellos descienden las familias Gutiérrez Tejerina, Luengo Tejerina, Luengo Ferreira, Luengo Bazán, Luengo Baigorrí, Torres Tejerina, Luengo Ferreira, Tejerina Ficher Maciel, Chammas Tejerina, Tejerina Bustamante, Feit Tejerina, Serrano Feit, Lopez Cepeda Feit y Ceballos Feit.

Por su parte Gregorio Tejerina Usandivaras contrajo matrimonio con Narcisa Freytes Avila y de ellos descienden -entre otras- las familias Tejerina Basavilbaso, Tejerina Van Gelderen, Van Gelderen Tejerina, Van Gelderen Coquet, Tejerina Melián y Tejerina Olguín.

Del matrimonio de Ángela Tejerina Usandivaras con Luis Melián proceden los descendientes de las familias Melián Lazcano, Melián Rivas, Melián Machado, Montes Melián, Montes Carmona, Montes Goerling, Montes Montes, Crespo Montes, Perazzo Naon Montes, Lecumberry Montes y Montes Sommer.

EN SANTA FE

Pedro José Tejerina Usandivaras nació en Córdoba en 1791 y falleció en Lima en 1844. Contrajo matrimonio con Florentina Uraga y fueron padres de: Nicacia Tejerina Uraga bautizada en 1837 y casada con Luis Aliaga Carranza, hacendado, comerciante y propietario de la estancia Casitas Viejas (Tulumba). Tuvieron once hijos, de los cuales una se relaciona con nuestra ciudad.

Se trata de Mercedes Aliaga Tejerina, nacida en 1865 y fallecida en Santa Fe en 1956; casada en 1886 con Justo Cabal, uruguayo, rentista, hijo de Mariano Cabal, gobernador de Santa Fe y de Emilia González Marote. Fueron padres de Mercedes, casada con el general José Morales Bustamante; Justo, casado con Mercedes Iturraspe; María Teresa, casada con el ingeniero agrónomo Juan Bautista Rivara; y Julio Cesar, María Cristina y Oscar Cabal Aliaga, solteros.

Los dos faltantes desarrollaron amplias familias en Santa Fe, cuyos descendientes honran la memoria de sus progenitores en nuestra ciudad. Estela Cabal Aliaga se casó en 1912 con Francisco Iturraspe Rodríguez, cuyos hijos dieron lugar a las familias Iturraspe Molinas, Iturraspe Freyre, Estrada Iturraspe, Ventura Roca Iturraspe y Furno Iturraspe,

El segundo fue Luis Mariano Cabal Aliaga, casado con Celia Zamora, cuyos hijos formaron las familias Cabal García Pinto, Cabal de Diego, Cabal Ferrer, Cabal Crausaz, Lucas Cabal, Stoddart Cabal, Ramos Mexía Cabal, de Iriondo Cabal, radicándose la mayoría de éstos en Santa Fe y algunos en Rosario.

De estos dos troncos podríamos mencionar una actividad común relacionada con el campo, ya que mientras el primer matrimonio y sus hijos se dedicaron a su estancia San José en Rigby, el segundo lo hizo desde la conocida casa de remates ganaderos Lamas y Cabal.

EN CÓRDOBA

La segunda hija de Pedro José Tejerina Usandivaras fue Catalina Tejerina Uraga quien se casó con Juan José Aliaga Carranza, también cordobés (Tulumba) y comerciante, que dieron lugar a una numerosa familia.

Por ultimo el único hijo varón de Don Pedro, fue Wenceslao Tejerina Uraga, nacido y fallecido en Córdoba en 1839 y 1892, respectivamente. Falleció de 51 años, pero vivió una vida más que intensa. A los 20 años se radicó en Río Cuarto y tuvo una importante participación en ámbitos culturales, sociales y políticos.

Se desempeñó como juez de alzada, estuvo a cargo de la Municipalidad y formó las comisiones directivas de los primeros bancos de Río Cuarto. Además, estuvo en la fundación del Jockey Club local y en el nacimiento de la logia masónica “Estrella de Río Cuarto”.

Es un personaje que muchos conocen solamente por la calle que lleva su nombre, pero en su paso por esa ciudad cordobesa tuvo un responsable desempeño en iniciativas sociales, como hizo durante las epidemias de cólera de fines del siglo XIX.

En 1862, cuando la gobernación de la provincia definió reestablecer las sesiones de la Municipalidad, que habían sido disueltas por el presidente Derqui al intervenir la provincia, fue Tejerina quien se hizo cargo de la presidencia.

Asimismo, Tejerina en 1876 fue jefe político del departamento y vicegobernador de la provincia en 1883, oportunidad en la que acompañó a Gregorio I. Gavier en la dupla del Partido Autonomista Nacional (que buscaba continuar el régimen de Juárez Celman). Tres años más tarde, Wenceslao Tejerina fue ministro de Hacienda durante la gobernación de Ambrosio Olmos, en 1886, y ministro de Gobierno en el “88. Además fue senador provincial y diputado nacional por el partido que lo había llevado a la vicegobernación.

ACTIVIDAD EMPRESARIAL

Wenceslao Tejerina también se destacó en la actividad empresarial. Poco tiempo después de instalarse en Río Cuarto, en 1865, fundó los establecimientos ganaderos Ermila y Santa Flora (en honor a su madre Florentina), próximos a nuestra ciudad. Incluso fue proveedor del Ejército de Frontera en 1885.

Quizás la actividad más significativa de Tejerina en el ámbito comercial fue su participación en la conformación del Banco de Río Cuarto. En marzo de 1876, reunidos los accionistas de la entidad en la casa de Tejerina, decidieron por votación que el presidente fuera Pedro Funes y que el mismo Tejerina ocupara el puesto de vicepresidente.

Apenas un lustro después de la apertura del Banco de Río Cuarto, en 1881 se inauguró otra casa monetaria en la ciudad, la del Banco Provincial. Ésta también contó con Tejerina entre sus filas, pero aquí ocupando la posición de presidente.

Años después de su casamiento, en 1875, formó parte de la comisión que fundó el Club Social, conocido actualmente como Jockey Club. En el acta inaugural de la entidad, figuran también otras firmas como las de Julio Roca y la de Ignacio Fotheringham. “Institución que tiene como principal objetivo proponer el desenvolvimiento de la cultura y el progreso de nuestra sociedad”, decía el estatuto de la entidad.

En 1875, Wenceslao Tejerina firmó un acuerdo con el coronel Antonino Baigorria, jefe de las Fronteras del sur de Córdoba, referido a la provisión de raciones a las fuerzas del Ejército en la región. Debía entregar a las fuerzas “el sebo y gordura” de las reces carneadas para el racionamiento, sumado a los cueros que se le daban al proveedor al momento de la carneada. Además, definía que si la calidad de los productos que se entregaban no era la convenida, el Ejército estaba en condiciones de conseguirlos a través de otros comerciantes y cobrarle a Tejerina la diferencia de los costos,si resultaban más elevados.

Wenceslao Tejerina
NUEVAS GENERACIONES

Wenceslao Tejerina contrajo matrimonio con Deidamia Tissera Ferreyra, nacida en Río Cuarto en 1852 y fallecida en Córdoba en 1941. Fueron padres de diez hijos, cinco de los cuales fueron solteros. Del resto, salvo los tres que tuvieron referencias de alguna manera con nuestra provincia, se cuentan los descendientes de las siguientes familias: Alonso Tejerina, Huber Tejerina, Tejerina Cardinal, Tejerina Anchorena, Tejerina Guerra Boneo, la Torre Tejerina, Tejerina Yofre, Tejerina Orenzanz y Tejerina Lubary.

Wenceslao Tejerina Tissera nacido en 1876 casó con Adela Fotheringham, hija del general Ignacio Fotheringham y Adela Ordoñez. Procrearon seis hijos. El mayor era Wenceslao Tejerina Fotheringham, nacido en Río Cuarto en 1901 y fallecido en Rosario en 1985, quien contrajo primeras nupcias en Buenos Aires con María Julia Sobrecasas. Luego, ya instalado en Rosario, en segundas nupcias se casó con Raquel Marull, teniendo consignados cuatro hijos del primer matrimonio. Fue un eminente y reconocido cirujano y fundador del Sanatorio Parque de dicha ciudad, habiendo brillado internacionalmente por sus trabajos de investigación médica.

Deidama Tejerina Tissera
TAMBIÉN ABOGADOS

Julio Tejerina Tissera, nacido también en Río Cuarto en 1878, abogado, se estableció en nuestra ciudad donde ejerció su profesión. Casó con Aurelia Soto, también riocuartense y sus hijos fueron: Julio Alberto Tejerina, abogado del foro local y secretario de Gobierno de la Municipalidad de Santa Fe, casado con Nelly Niklison; Jorge Tejerina también abogado, quien contrajo matrimonio y luego separado de María Leticia (Ticha) Devoto; Dora Tejerina, casada con José Carmelo Busaniche, abogado, historiador, periodista, escritor e intendente de la ciudad de Santa Fe; todos los nombrados con sucesión; y Alcira (Chiquita) Tejerina, casada con Carlos Guerra, sin sucesión.

Devienen de ellos las siguientes familias Tejerina Nigro, Tejerina de Diego, Almeida Tejerina, Funes Tejerina, Buzzi Tejerina, Busaniche Occofer, Busaniche Argento, Laporte Busaniche y Tejerina Devoto.

Finalmente Deidamia Tejerina Tissera, nacida en 1888 y fallecida en Río Cuarto en 1915, casada con Carlos Miguel Molina, hijo del general Miguel Emiliano Molina y Elvira Aguirre Suárez, fueron padres de Raquel Molina Tejerina, casada con Manuel Vázquez, sin sucesión; María Julia Molina Tejerina, soltera; y Carlos Miguel Molina (h) casado y radicado en la ciudad de Santa Fe con Alcira J. Molinas Porta, hija de Nicanor Molinas y María del Carmen Porta Echagüe, de quienes suceden las familias Molina Reppin, Molina Coll, Norman Molina y Muñiz Molina

Finalmente,Petrona Tejerina Usandivaras casó en 1818 con Juan de Dios Sánchez Moscoso y procrearon -entre otros hijos- a Manuel Moscoso Tejerina, comerciante. Se casó en Córdoba en 1853 con Rosa Ocampo González, quienes al contraer matrimonio fueron padres de Juan de Dios Moscoso Ocampo, nacido en 1862 y fallecido en Santa Fe en 1920, abogado, fiscal y juez, periodista, quien casó con María Luisa de la Piñera y Palacios, con sucesión en nuestra ciudad.

Apellido castellano

Según la heráldica española se sabe que es un apellido castellano de las montañas de León. Una rama pasó a Andalucía y algunos Tejerina probaron su nobleza en diversas ocasiones en la Cancillería de Valladolid. El escudo lleva un campo de sinople una torre de plata aclarada de gules y un árbol de tejo (de donde proviene su nombre) sobre unas penas y en su copa un gavilán de sable

El tronco de la rama cordobesa del apellido se ubica en Toledo en el municipio de Belvis de la Jara. Si bien se conoce el apellido desde el siglo XVI, utilizándose indistintamente como Texerina o Tejerina, es a mediados del siglo XVIII conocido como Fernández de Tejerina.

Los Tejerina y los Gregorio están muy emparentados, a punto tal que Fernando Jiménez de Gregorio, genealogista español y nativo de Belvis de la Jara, fue el principal estudioso de la genealogía Tejerina y ya casi centenario confirmó al autor de esta nota que décadas de investigaciones lo convencieron de que no había documentación relativa al origen de Juan Tejerina.

Fuente: El litoral