jueves, 1 de junio de 2017

La Masonería en Tucumán: pequeña reseña histórica y algunos masones ilustres

"No somos una religión, tampoco una secta. Lo nuestro es una posición filosófica”, es la advertencia previa a la charla.



Se trata de dos maestros, un rango jerárquico de la masonería. “La masonería no es secreta, sino que mantiene una suerte de discreción”, dijo el Gran Maestre. “Yo puedo admitir que soy parte de la Logia, pero no puedo revelar la pertenencia de otro hermano”, aclara.

Masón viene del francés maçon que quiere decir constructor o albañil. Los dos masones explican que los objetivos tienen que ver con la exaltación y el perfeccionamiento de las más elevadas virtudes humanas. La orden asienta sus principios en los ideales de libertad, igualdad y fraternidad; y considera que el hombre puede alcanzar su realización a través de la ciencia, la justicia y el trabajo (trilogía que constituye su lema).

Algunos atribuyen la fundación de la orden masónica a Hiram Abif, mítico arquitecto del Templo de Salomón en Jerusalén. Pero otros textos retrotraen el origen de la masonería a épocas de mayor antigüedad, llegando a considerar como fundadores a distintas figuras bíblicas como Tubalcaín, Moisés, Noé o el mismísimo Adán.

Sin embargo, la masonería moderna aparece en Europa a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Viajeros, comerciantes, militares, intelectuales procedentes de Inglaterra, España, Francia y Portugal, difundieron las logias en América del Sur, sobre todo en Buenos Aires.

La primera logia en territorio argentino fue la “Logia Independencia”, que buscaba la autonomía de América.

“Como toda escuela iniciática, la masonería tiene grados en los que la integran. Se empieza con el grado de Aprendíz, luego de Compañero, y finalmente como Maestro. Hay otros grados que son los filosóficos, que son simbólicos. Se trata de etapas que se van ascendiendo a medida que se obtienen conocimientos”, explican.

Según contaron, la intención de la masonería es que su miembro sea un libre pensador. No hay dogmas por eso es que ellos no la consideran una religión aunque creen en un ente que denominan “el Gran Arquitecto del Universo”.

“El Gran Arquitecto para los masones son distintas cosas: para unos es la razón, para otros la naturaleza, Dios, o lo que crea que es. La masonería no exige que se reniegue de una determinada creencia. La base de la masonería es la tolerancia”, sostienen.

Puede ser masón toda persona mayor de 21 años, debe ser un hombre libre de dogmas y no debe estar atada a vicios. Debe ser considerado en su comunidad una persona de ética.

Lo que hace la masonería es formar al hombre espiritualmente en valores que hoy no se encuentran en la sociedad, como por ejemplo, la tolerancia. El perfil de la gente que está yendo en estos últimos 10 años es de personas muy interesadas en el debate de los problemas mundiales y los que se ven cada día: sociales, ambientales, políticos y demás. Además se busca hacer algo para encontrar soluciones a esos problemas”, aseguran.

En todo el mundo, durante siglos, los masones fueron ideólogos, protagonistas y definidores del mundo, aunque los manuales de historia nunca los haya mencionado. La vida institucional de Tucumán en toda su historia, según relatan, fue escrita por masones, desde la independencia, la creación de la universidad, talleres de Tafí Viejo, hasta los diferentes colegios de profesionales, pasando por la creación del Registro Nacional de las Personas, institución laica que era jurisdicción de la Iglesia Católica.

Sin embargo, reconocieron una “baja” de influencia en nuestros días porque “todas sus instituciones tienen sus épocas de oro y no”, aunque aclararon que la masonería en Argentina está recuperando “esa mística de querer trabajar para mejorar lo moral, lo espiritual y todo lo que beneficie a los hombres”.

La ley 1420 que estableció la educación obligatoria, laica, pública y gratuita (piedra basal del sistema educativo nacional) fue también una creación de masones de la Logia Docencia, presidida por el masón Sarmiento y luego por Leandro Alem.

“La masonería hace este tipo de cosas anónimamente porque siempre lucha por la libertad de pensamiento y de conciencia de la gente. Las instituciones como las religiosas tratan de hacer cosas pero desde su dogma y punto de vista, la masonería busca hacerlas desde la universalidad”, indican.

Hasta los precursores de la Revolución Francesa y de la revolución norteamericana fueron masones, de hecho, se dice que George Washington era masón. Otro masón fundamental en la independencia de América, fue Simón Bolívar y es conocido que el Padre de la Patria y Libertador de América, José de San Martín, también lo fue.

Sus restos descansan en un ala de la Catedral Metropolitana. Esa ala se mandó a construir cuando se repatriaron los restos porque la Iglesia no concebía que un masón fuera inhumado en los límites tradicionales del templo.

La unificación argentina que enfrentaba a unitarios y federales y que dividía al país en dos, se atribuye a las logias masónicas que integraron Urquiza y Mitre.

La Logia tucumana denominada “Estrella de Tucumán Nº 71” (en calle 9 de Julio al 300) data de mediados de 1870.

Se dice que, mucho antes, los ingleses que llegaron a Tucumán ya habían fundado logias en Monteros, Concepción, Ingenio La Corona y otras. El número de masones tucumanos actuales no fue revelado.

A su vez, existen logias femeninas en distintos según reveló el Gran Maestre y aseguró que “son mucho más rigurosas que los hombres”. Benedicto XVI, los excomulgó. Hace 150 años se creó el Supremo Consejo del Grado 33 de la Masonería Argentina.

La masonería está a la altura de los tiempos. Hoy vivimos en la era de la comunicación y queremos mostrar mayor apertura”, define Ángel Jorge Clavero. No quiere mitos ni ostracismos. Por eso, convoca a las jóvenes generaciones: “Antes se creía que un hombre debía tener más de 40 años para integrarse a la masonería, que es demasiado solemne, pero ahora ingresan cada vez más jóvenes. Está bajando el promedio de edad. Hay algunas logias en la que son todos menores de 30 años”, explica el Gran Maestre.

Al presidente de una logia se le llama “Venerable Maestre”, y al de la Gran Logia de la Argentina se lo denomina “Gran Maestre”.

Los masones, desde tiempos muy remotos se han comunicado mediante cu cifras, gráficos y simbologías. Pintadas, dibujadas o, haciendo honor a si nombre, construidas. Es verdaderamente curioso saber si en Tucumán existirán tales códigos.

Célebres tucumanos masones

Lucas Córdoba: dos veces gobernador de Tucumán. Colocó la piedra fundamental del dique El Cadillal.

Roque Raúl Aragón: diputado e intendente de Tucumán. Durante su período de legislador se aprobaron los sueldos para los diputados. Aragón se negó rotundamente y donó su cheque a la Sociedad Sarmiento.

Zolilo Cantón: hermano del anterior. Ocupó diversos cargos en la Nación. Zenón Santillán: reconocido diputado e intendente. El hospital conocido como “Centro de Salud” lleva su nombre.

José Antonio Olmos: doctor en economía. Profesor en la UNT. Ideólogo y fundador de la Federación de Profesores Universitarios de Tucumán y luego de la confederación de dichas organizaciones en la Argentina. Los reglamentos y estatutos de estas, se redactaron en la Logia tucumana con la colaboración de Alfredo Anwar Falú, juez y camarista.

Julio Prebisch: médico. Primer rector de la UNT. Aplicó la Reforma Universitaria de 1918. Introdujo el estudio de la homeopatía en la Facultad de Medicina.

Ernesto Prebisch: ingeniero. Decano de la Facultad de Ciencias Exactas. Vicerrector de la UNT. Autor del plan de estudio de la Carrera de Ingeniería Civil.

Orlando Bravo: investigador. Profesor de la UNT.

Miguel Lillo: biólogo. Investigador. Fundador del instituto que hoy lleva su nombre.

Celedonio Gutiérrez: abogado. Fundador de la Facultad de Derecho.

Pedro Alurralde: gobernador de Tucumán.

Octaviano Vera: gobernador y legislador en Tucumán.

Bernardo de Monteagudo: abogado. Auditor de José de San Martín.

Guillermo Patterson: médico. Descubrió el parásito del paludismo. Profesor de la UNT. Cosme

Cosme Massini: farmacéutico. Legislador en Tucumán.

Clemente Hernando Balmori: literato. Lingüista. Académico. Realizó estudios sobre las lenguas indígenas.

Augusto Palcia Treyes: literato. Autor de la biografía de San Martín en España y Argentina.

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