domingo, 16 de abril de 2017

Dos sarrianos editan un libro con la historia del apellido Somoza

La obra, fruto de una extensa investigación, recoge la trayectoria familiar hasta el siglo XIX de varios linajes en la provincia de Lugo.



Los sarrianos Marcelino Somoza y Alberto Somoza no solo comparten apellido sino también una gran pasión por la genealogía, a la que han dedicado años de estudio. Fruto de este trabajo, acaba de ver la luz el libro 'Somoza de Lugo. Un apellido con historia', en el cual recogen la extensa tradición de uno de los sobrenombres más antiguos de Galicia.

Según explican, existen referencias anteriores al siglo XI de este apellido, cuya ortografía varió con los años, adoptando formas como Somoça, Somoca, Sumoza, Semoza, Zomosa o Somoza.

El libro repasa la historia familiar hasta el siglo XIX de un linaje originario de la Casa de Casares, en Baamorto (Monforte) y otro de Louseiro (Sarria). También dedica apartados a la Casa do Pacio de Martín, los linajes de Pontevella (en Vilar de Sarria) y el de Laiosa (O Incio), donde se conserva el Pazo de Edra, una de las primeras casas señoriales fundadas por la familia Somoza. Recoge, además, una relación de personas con este apellido, algunas de ellas nobles.

UN ESCUDO SINGULAR. Entre las particularidades se encuentra el escudo (con brazo armado, seis dados de plata, tres flores de lis y ondas de azur), que constituye una singularidad en heráldica, dado que es común a todos los Somoza con independencia del linaje.

Esta obra autoeditada supone la puesta en común de las investigaciones realizadas por Marcelino Somoza, natural de Arxevide (Cesar), y Alberto Somoza, oriundo de Ferreiros, pertenecientes a distintas ramas del apellido y residentes en ambos casos en Madrid.

Según indican, esta publicación tiene como objetivo "documentar de onde vimos" y ser un elemento útil para todas aquellas personas que llevan "un dos apelidos máis antigos de familia" cuyo origen podría estar en Martín (Bóveda).

En este sentido, consideran que puede ser de interés para muchos emigrantes que desean conocer sus orígenes, pero que se encuentran con el obstáculo de la distancia para investigar sus raíces.

"Non o facemos con ningún ánimo de lucro", aseguran los autores, quienes ofrecen el libro a través de Amazon a un precio módico inferior a los diez euros.

En el caso de Marcelino Somoza, informático de profesión, se trata de su segundo libro tras la publicación de 'Galicia Ancestral'. En el ámbito de la genealogía lleva dos décadas investigando el linaje de los Somoza, ostentó también la presidencia de la Asociación de Genealogía Hispana y es miembro honorario del Instituto de Estudios Genealógicos de Uruguay.

Por su parte, Alberto Somoza cuenta con otros tres libros. El sarriano compagina su trabajo como conserje en un edificio madrileño con las investigaciones sobre genealogía y otras aficiones como el dibujo. Editó trabajos sobre los Somoza de Louseiro y Ferreiros, el apellido López de Seteventos y el conjunto de las familias de su parroquia, publicado con el nombre 'Son de Ferreiros'.

Fuente: elprogreso

jueves, 13 de abril de 2017

El Archivo de Navarra publica en la web 105.000 nuevas fichas de pleitos del siglo XVII

PAMPLONA. El Archivo Real y General de Navarra pone a disposición on line, en el buscador web 'Archivo Abierto' (www.archivoabierto.navarra.es), la totalidad de las fichas catalográficas de procesos judiciales del siglo XVII. Completa con ello el volcado de 93.000 fichas del siglo XVI que se realizó en 2015, de manera que en estos momentos ya es posible acceder a un total de 198.000 descripciones.



Esta base de datos de acceso libre y gratuito constituye el mayor conjunto de datos históricos sobre el Reino de Navarra disponible en web, según ha informado el Gobierno foral en una nota.

Las fichas catalográficas identifican a los pleiteantes de cada proceso judicial, ofrecen un resumen del contenido, las fechas extremas y los descriptores geográficos. Un trabajo que resulta esencial para facilitar las consultas, y que, de hecho, las ha incrementado exponencialmente.

Los 300.000 procesos judiciales que se conservan, datados entre los siglos XVI y XIX, ofrecen millones de páginas sobre numerosos aspectos históricos. Todas las cuestiones sobre las que se plantearon causas judiciales durante esos años tienen cabida en estos documentos, lo que permite extraer información muy valiosa sobre los navarros de aquella época, sobre sus usos y costumbres, sus relaciones y su vida cotidiana, ha añadido el Ejecutivo.

Las fichas catalográficas publicadas hacen referencia a pleitos procedentes de la sección del Archivo de Navarra conocida como Tribunales Reales, es decir, el Consejo Real y la Corte Mayor, que fueron las máximas instancias judiciales del reino. Ambos tribunales, a través de sus cuatro secretarías y sus ocho escribanías, respectivamente, produjeron durante su existencia cientos de miles de procesos judiciales, de los cuáles han llegado a nuestros días unos 300.000 ejemplares, datados entre 1498 y 1836.

FUENTES PARA LA HISTORIA MODERNA

Se han conservado millones de hojas sobre pleitos civiles que hacen referencia a deudas, préstamos, vecindades y cuestiones familiares como herencias, dotes, legados, sepulturas o mayorazgos. Ofrecen gran interés los pleitos que reflejan aspectos fundamentales de los grupos sociales, en especial de la nobleza, como los pleitos de reconocimiento de hidalguía, las denuncias de uso de escudo de armas o las informaciones sobre filiación y limpieza de sangre.

Dentro de la historia local el interés de estos pleitos radica en contener abundante información sobre la ejecución de obras, públicas o particulares, y sobre cuestiones municipales como confirmaciones de ordenanzas o aprovechamientos comunales, ha indicado el Gobierno foral.

En el ámbito de la justicia penal llaman la atención las causas por homicidio, robos, agresiones, injurias, estupros, falsificación de moneda y otros delitos cometidos entre los siglos XVI y XIX y que derivaron en un pleito. Dentro de la historia social se han realizado notables investigaciones basadas en procesos relativos a conflictividad social y política, criminalidad e incluso brujería, uno de los temas más estudiados por historiadores locales y extranjeros.

PROYECTO DE CATALOGACIÓN

El Gobierno de Navarra inició en el año 1992 la catalogación de esta serie de procesos judiciales que, a fecha de hoy, todavía no ha concluido. El ritmo de catalogación ha sufrido diversos cambios durante todo este tiempo, ya que comenzó con una dedicación media de seis técnicos en jornada completa y en los últimos años se ha visto reducida a los tres técnicos que actualmente continúan realizando el trabajo.

Hasta el momento se ha catalogado gran parte de la documentación, de manera que los procesos judiciales más antiguos ya están descritos y se sigue avanzando de forma cronológica. Actualmente los técnicos que trabajan en dependencias del Archivo Real y General de Navarra crean anualmente una media de 5.500 fichas descriptivas correspondientes a procesos judiciales del siglo XVIII, con distinto grado de extensión y complejidad.

Las fichas catalográficas ofrecen la identificación de los pleiteantes de cada proceso judicial, un resumen del contenido, las fechas extremas y los descriptores geográficos. Teniendo en cuenta estos elementos, cualquier búsqueda realizada sobre la base de datos ofrece los resultados pertinentes, que el buscador Archivo Abierto permite posteriormente filtrar. Gracias a estas fichas es posible conocer el tipo de información que es posible encontrar en los expedientes judiciales a los que hacen referencia, lo que resulta fundamental para plantear y planificar posibles investigaciones sobre la historia de Navarra en esta época.

DOCUMENTACIÓN MÁS CONSULTADA

La lectura de las fichas catalográficas no exime de la consulta de la documentación original a la que hacen referencia, y que debe hacerse en las instalaciones del Archivo de Navarra, donde se custodia. De hecho, hoy en día, los procesos judiciales de los Tribunales Reales son los documentos más consultados, junto con los protocolos notariales.

Los trabajos de catalogación realizados hasta la fecha han facilitado e incrementado las consultas. De hecho, desde que se iniciaran en 1992, la demanda ha crecido exponencialmente conforme se iban incorporando nuevas fichas a la base de datos. Actualmente, los investigadores consultan una media de 10.000 procesos judiciales cada año.

La publicación de estas fichas es un objetivo del plan de acción del Servicio de Archivos y Patrimonio Documental, que pretende poner a disposición de los investigadores y difundir a la ciudadanía el rico patrimonio documental de Navarra.

martes, 11 de abril de 2017

Debate sin fin: los herederos de Belgrano dieron su versión sobre el verdadero color de la bandera argentina

Luego del hallazgo del Conicet sobre un lienzo antiguo, los historiadores defienden los colores tradicionales de la insignia



Luego del hallazgo, llegó la réplica. La ciencia aplicada y la investigación histórica salieron con los tapones de punta a discutir cuáles son los verdaderos colores de la bandera argentina. Todo se disparó después de que químicos del Conicet detectaran, en un viejo lienzo patrio de 1814, que los colores de los extremos de la bandera son de azul de ultramar y no "azul celeste", como siguen sosteniendo los historiadores y herederos de Manuel Belgrano.

Los investigadores del Centro de Química Inorgánica (Cequinor, Conicet-UNLP) y de la Universidade Federal de Juiz de Fora de Brasil dispararon la polémica al analizar espectroscópica y químicamente una tela mandada a hacer por Bernabé Aráoz, primer gobernador de Tucumán, que se encuentra en el Templo de San Francisco de esa provincia.

Carlos Della Védova, investigador superior del Conicet y director del Cequinor, señaló que las muestras a las que tuvieron acceso están lejos de conservar su color original, pero supieron de la novedad al exponerla a pruebas químicas.

"No rechazamos el trabajo realizado por el Conicet. Sólo aclaramos que el estudio se hizo sobre una bandera que no fue la creada por Belgrano", indicó al diario Ámbito Financiero el licenciado Manuel Belgrano, presidente de la institución y chozno nieto del prócer.

Según el historiador, existe un documento del 27 de febrero de 1812 escrito por el propio Belgrano, ubicado en en el Archivo General de la Nación, en el que hace referencia a que la bandera será "celeste y blanca, conforme a los colores de la Escarapela", el distintivo que ya utilizaban los independentistas desde las Invasiones Inglesas.

Hay otra evidencia que se opone a la hipótesis de los químicos. El nieto recordó el clásico cuadro de su antepasado, pintado en un viaje a Londres en 1815, donde se lo ve posando ante unas imágenes de batallas en el que aparece junto a una bandera con los colores celeste y blanco. El lienzo tenía la particular de tener solo dos, y no tres, como ahora. Ese detalle da cuenta de que entonces existían diseños del pabellón patrio, pero no habría controversia en torno a los colores.

Con todo, si bien la bandera analizada no es la que se izó en febrero de 1812 a orillas del Paraná, los científicos del Conicet insisten en que "hay motivos para creer que Aráoz debe haber tomado el modelo de su creador, a quien era cercano".

"Fue el tucumano quien tras el Éxodo Jujeño lo habría convencido en el paraje de La Encrucijada para enfrentar las tropas realistas en su provincia y no en Córdoba, como había ordenado el Primer Triunvirato, dijo Carlos Della Védova al diario Clarín.

Después de 200 años de historia, como si estuviera grabado en nuestro ADN, la identidad nacional sigue en debate

domingo, 9 de abril de 2017

¿Tienen los escoceses, irlandeses y canarios en común ADN bereber?

Un estudio de la Universidad de Edimburgo apunta que más del 1% de todos los escoceses son descendientes de miembros de tribus norteafricanas. Investigadores de las universidades de La Laguna y el País Vasco dicen que los canarios, también

Mapa del Puerto de Mogador, lo que hoy es Essaouira, en 1767
A finales del Siglo XIV un barco se hunde en la costa atlántica de Marruecos. Sobrevive un pasajero, MacDowall. Era experto en carpintería metálica. Los bereberes, listos como el hambre, lo dejaron con vida. El marinero se integra. Les enseña conocimientos en navegación, en el mejora de la construcción de casas y comercio.

MacDowall se convierte en un erudito para ellos. En señal de respeto, lo nombran santo y se crea, por tanto, el santuario de Sidi Magdool, que se puede visitar todavía en Essaouira. ¿Cómo se entendían? Pudo ser en galaico. En los puertos de la época el idioma de los negocios de la mar era el árabe. Sidi Magdool también es el nombre de faro de Essaouira actualmente.

Hay otros indicadores. El coronel británico, William Grant Macpherson estuvo en Marruecos estudiando, oficialmente, la sanidad en este país. Dejó escrito en sus memorias: "Cuando estaba en Marruecos en 1891 conocí a un médico misionero de habla gaélico que había venido por ahí y entré en el interior. Me dijo que las palabras le parecían familiares y encontró nativos que hablaban un dialecto gaélico. El misionero médico me dijo que reconoce el lenguaje Shluh como celta". Grant Macpherson era graduado en la Universidad de Edimburgo, Reino Unido, en lenguas clásicas y medicina en Tubinga y Leipzig, Alemania.

William Grant Macpherson también se percató de una cosa. Los nombres de las tribus bereberes como el Beni M'Tir, Beni M'Touga y el Beni M'Ghill, significa 'hijo de'. En bereber se les añade la 'M', sin perder el sentido de 'hijo de'. En galaico, igual. De ahí los Mac o Mc.

Los nombres localizados en zonas de costa atlántica de Marruecos, M'Tir, M'Touga y M'Ghill procederían de MacTiers MacDougalls y MacGills. Afirmaba que de la tribu de los Beni M'Ghill eran buena parte de los invasores de España. Y los Beni M'Touga estaban por la zona del Atlas y eran recaudadores en puntos de peaje de caravanas.

El antropólogo Walter C. Mackenzie en su libro 'Razas de Irlanda y Escocia' menciona que, de acuerdo con las tradiciones irlandesas, "en tiempos prehistóricos, Irlanda fue invadida por piratas africanos, que exigían el pago en niños". De ahí, Mackenzie sostiene que esos asentamientos europeos en la costa atlántica de Marruecos generó el conocimiento del idioma.

En 1721, John Windus que fue el primer viajero británico en visitar Volubilis, hoy unas excelentes ruinas romanas en Marruecos que datan del año 200, apunta que eran soldados de la legión británica los que estaban al mando de esta ciudad.

En la Muralla de Adriano, Newcastle, Reino Unido, hay datos sobre la presencia de soldados norteafricanos procedentes de Marruecos. En 1889, un mapa militar de Marruecos de Fez detalla dos grandes áreas: M'Tir y M'Ghill. Una zona para cada tribu. M'Touga, la parte atlántica.

Un estudio de 2015 sobre el ADN en Escocia en la Universidad de Edimburgo bajo la dirección del doctor Jim Wilson apunta que uno de cada 10 hombres escoceses tiene origen bereber.

La investigación, realizada con el Alistair Moffat, que ha sido rector de la Universidad de San Andrés, la primera universidad escocesa y es catedrático de historia medieval, asegura que más del 1% de todos los escoceses son descendientes directos de los miembros de tribus bereberes y tuaregs del Sáhara, un linaje que es de unos de 5.600 años de antigüedad.

En Irlanda también han realizado estudios. La secuenciación del genoma realizado en los restos de los primeros pobladores de Irlanda por investigadores de Trinity College de Dublín y la Universidad de Queens ha revelado al menos dos oleadas de migración a la isla en los últimos milenios.

El análisis de los restos de un 5.200 años de edad, agricultor de Irlanda sugirió que la población de Irlanda en ese momento estaba estrechamente relacionada genéticamente a otras de Europa del sur incuyendo algunos matices que también hay en Canarias. Sus antepasados, sin embargo, originalmente emigraron desde Oriente Medio, cuna de la agricultura.

El estudio de inscripciones rupestres en Canarias y el norte de África indica que las islas fueron pobladas en dos momentos diferentes, uno en torno al siglo VI antes de Cristo y el otro el siglo I de nuestra era, afirma José Farrujia, miembro del grupo internacional de investigadores que propone esta tesis.

En Canarias, la isla más rica en inscripciones líbico-bereberes es El Hierro. En La Palma y en Tenerife sólo se ha documentado una inscripción en cada isla, en la cueva de Tajodeque y en San Miguel, respectivamente, mientras que en el caso de La Gomera destaca el yacimiento de Toscas del Guirre. En cuanto a las inscripciones latino-canarias, Lanzarote y Fuerteventura son por ahora las únicas en las que se ha documentado este tipo de escritura.

Los investigadores Ordóñez, Fregel, Trujillo-Mederos, Hervella, De la Rúa y Arnay de la Rosa han hecho públicas sus investigaciones. Han llegado a la conclusión siguiente: el análisis del ADN de 61 de las 127 personas enterradas en la cueva de Punta Azul, un yacimiento del siglo XII, corroboran los lazos genéticos que unen a los aborígenes canarios con las poblaciones bereberes.

El trabajo desarrollado desde la Universidad de La Laguna y UPV apuntan que, a través del cromosoma Y, la gran mayoría de esos individuos encontrados en Punta Azul proceden de dos linajes paternos: uno autóctono del norte de África (halogrupo E-M81) y otro de raíces europeas, pero también presente desde hace siglos en el norte de África (R-M29), aunque también hay un individuo con marcadores originarios del África subsahariana (E-M33)

Fuente: ABC.es

La verdadera y trágica historia de la princesa Pocahontas no fue como la contó Disney

Las versiones fílmicas la muestran como un personaje romántico, pero tuvo una vida dramática. Sufrió cautiverio, desarraigo y jamás volvió a su tierra natal. A 400 años de su muerte, la controversia sobre su historia real sigue enfrentando a los investigadores

La verdadera Pocahontas nació en 1595 en Virginia, entonces colonia inglesa
Nacida y llamada Werowocomoco en Virginia, entonces colonia inglesa, en 1595, murió el 21 de marzo de 1617 en Gravesend, ribera sur del Támesis, Inglaterra. Hace casi exactos 400 años. Y 403 que se casó con el inglés John Rolfe. Sus huesos yacen en la iglesia de Gravesend, Kent.

Fue la bellísima hija mayor del gran jefe Wahunsonacock, líder del pueblo indio de los Powhatansu, y de Nonoma Winanuske Matatiske.

Su verdadero nombre era Matoaka, y su apodo, Pokahantesú. Que los ingleses convirtieron en Pocahontas: en lengua algonquina, significa "Divertida".

Paradoja: muy poco de divertido tuvo su vida, apagada apenas a los 21 años.

En 1995 Disney la historia del amor entre la princesa india y el inglés John Smithv
Su pueblo, empujado por la conquista española, se asentó en Virginia y Maryland, donde crearon con otras tribus la poderosa confederación Tsenacommacah: 200 aldeas, 30 poblaciones, 15 mil almas en 20.500 kilómetros cuadrados, y una fuerte economía con base en el maíz y el tabaco. Una especie de nación feliz… Pero condenada a chocar con el hombre blanco europeo. La verdadera raíz de la leyenda…

En 1995, el sello Disney lanzó un romántico film sobre la vida de Pocahontas. Según el guión, la princesa se enamoró del inglés John Smith en pleno y ardiente conflicto entre los colonos de la Rubia Albión y los pueblos indígenas, su familia le salvó la vida, y Smith partió a su patria muy enfermo…
Pero los hechos no sucedieron así.


En 1607, mientras colonos y nativos derramaban su sangre en luchas continuas, John Smith, almirante y explorador, llegó a Virginia al frente de cien hombres.

Un día entre los días (bello giro de "Las Mil y Una Noches"), mientras navegaba por el río Chickahominy, fue capturado por una partida de los Powhatan y arrastrado a la casa de la familia de Pocahontas.

En este punto, el suceso se bifurca. Según Smith en su bitácora, estuvo en una gran fiesta, y más tarde habló con el jefe indio. Luego, en una carta dirigida a la reina Ana, cuenta que Pocahontas se arrojó sobre él para protegerlo… cuando estaba a punto de ser ejecutado. Pero otra versión dice que Smith urdió esa mentira para lograr fama. Además, Pocahontas tenía en ese momento… ¡12 años! Mal podía haberlo salvado, y menos que a raíz de ese episodio vivieran un romance.

En 1613, a sus 18 años, Pocahontas fue –como tantas veces– al asentamiento inglés de Jamestown para ayudar a los colonos, jaqueados por el hambre. Pero el 13 de abril de ese año, Samuel Argall, oficial de marina y aventurero, la secuestró, y exigió como rescate la libertad de prisioneros ingleses en poder de su padre.

Pocahontas salvó al almirante Smith cuando iba a ser ejecutado, según relató el británico en una carta a la reina Ana
La princesa pasó un largo año en cautiverio… Pero otro inglés, John Rolfe, rico plantador de tabaco, decidió hacerla su mujer, y logró un acuerdo para liberarla a cambio de casarse con ella.

No hay registro, además de esa promesa, de que Rolfe haya pagado dinero por el canje. Aunque es probable: ¿porqué le interesaría esa boda al aventurero Argall?

Y así, Matoaka, y luego Pocanhontas, fue bautizada en la fe cristiana y pasó a llamarse Rebecca. Y el 5 de abril de 1614, en Virginia, se casó con su salvador. Unión histórica: ¡el primer matrimonio registrado entre un europeo y un nativa americana!

El padre de Pocahontas no se opuso a la boda: los indios no condenaban los matrimonios mixtos. En cambio, Rolfe tuvo que escribirle una carta al gobernador de la colonia para conseguir su permiso. "No me mueve un desenfrenado deseo carnal, sino el bien de la plantación, el honor de nuestro país, la gloria de Dios, mi propia salvación, y la conversión al verdadero conocimiento de Dios y Jesucristo de una criatura no creyente, Pokahuntas".

John Rolfe, un rico plantador de tabaco, se enamoró de Pocahontas y decidió hacerla su mujer
La unión sirvió para reducir las querellas entre indios y europeos hasta la firma de la paz. Para mostrar el éxito de su empresa de colonización en América, Rolfe no tenía nada mejor: una joven "salvaje", convertida al cristianismo… y casada con un inglés.

Como "El buen salvaje": mito y lugar común del pensamiento y la literatura de Europa en la Edad Moderna. Y subterfugio para anular su rebeldía ante la colonización a sangre y fuego…

Dos siglos después, durante la conquista del oeste norteamericano, no se acudió a ningún subterfugio. El lema fue "el mejor indio… es el indio muerto".

Y otro día entre los días, Rebecca–Pocahontas se topó, por azar, con John Smith. Pero no dijo una palabra. Giró su cabeza y huyó. Hay otras versiones, que nunca pudieron comprobarse con documentos históricos, que señalan que en ese encuentro podría haber surgido el romance que Disney tomó y convirtió en una exitosa película de animación infantil en 1995.

La historia real, es la contracara de la versión del film de Disney. "Siempre quisimos hacer una historia tipo Romeo y Julieta, de dos persona diferentes que se encuentran y chocan", dijo Peter Schneider, jefe de la división animada de Walt Disney, el día del estrenó del film.

La princesa Pocahontas, en 1615 tuvo a su único hijo: Thomas, y viajó a Inglaterra con su marido y diez indios powhatan.

En Londres fue muy popular, y también muy apreciada por la sociedad inglesa más inclinada a discriminar. Y llegó a ser presentada ante el rey Jacobo I de Inglaterra y la reina consorte, Ana.

Thomas Rolfe fue educado en Inglaterra, y volvió a la colonia en 1640. Allí hizo una gran fortuna e inició una de las familias más importantes de Virginia.

En 1617, la familia Rolfe se embarcó con proa hacia Virginia. Pero la princesa del pueblo Pohwatan no pudo ser de la partida. Una altísima fiebre (tal vez viruela, neumonía o tuberculosis) se la llevó.
Tenía apenas 21 años.

Y su vida no fue un cuento de hadas ni un film encantador. Fue una historia de desarraigo, de trueque (usada como moneda de cambio), y de muerte prematura.

Fuente: infobae.com

jueves, 6 de abril de 2017

Chronas: La aplicación preferida de los amantes de la historia

Se trata de una aplicación de creación de mapas que se encuentra en el enlace chronas.org  y para utilizarla solo basta una simple inscripción con su email o su cuenta de twitter.

Esta aplicación se publicó por primera vez el octubre de 2015 y ya cuenta con más de 3500 usuarios.  Entre ellos se encuentran algunos que constantemente se ocupan del desarrollo y la mejora de la misma.

Con  Chronas, la historia vuelve más atractiva y su estudio más placentero para profesores y alumnos. Sobre nuestra pantalla, las fronteras de los países cambian mientras se recorre la historia de los últimos 2000 años de la humanidad.

Se puede elegir entre cualquier año de la historia, tecleando lo o navegándose por la barra de navegación cronológica en la parte inferior del mapa. Una vez elegida la fecha, se puede estudiar cualquier parte del mundo eligiéndolo en el mapa y consultando el enlace de Wikipedia que abre en la parte lateral.


Chronas.org  es una aplicación que ama a la historia y por eso ha recibido numerosas críticas positivas y se ha hecho tan conocida dentro de su poco tiempo de existencia.

lunes, 3 de abril de 2017

Más detalles sobre los nuevos registros cargados en FamilySearch

Muchos registros de la Iglesia Católica de Argentina ahora se pueden buscar libremente en FamilySearch.org. También en la publicación reciente se encuentran algunas grandes colecciones históricas, incluyendo las listas de pasajeros de Australia, los registros del censo de Francia, las listas de tripulantes de Boston Massachusetts, y del registro civil de Puno en Perú

domingo, 2 de abril de 2017

Los pueblos Originarios: el debate necesario

Descarga, revisa y comparte "Los pueblos Originarios: el debate necesario" (2010), investigación de Rodolfo Stavenhagen, coeditada por CLACSO.

Repensar el lugar de los Pueblos Originarios en nuestras sociedades es hoy un desafío estratégico para América Latina. Frente a la crisis civilizatoria del mundo occidental y la amenaza de devastación del planeta, sus voces hablan de algunas alternativas posibles para el futuro si no damos el necesario debate intercultural. Y nadie mejor para hablar de ello en toda su dimensión que Rodolfo Stavenhagen, quien fue Relator de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas en Naciones Unidas durante dos períodos consecutivos. Profesor, investigador, escritor mexicano de inmenso prestigio internacional, despertó a la adocenada intelectualidad latinoamericana de los años 60 con sus "Siete tesis equivocadas para América Latina".

Descarga, revisa y comparte "Los pueblos Originarios: el debate necesario" (2010), Coedición del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO)

¿Cuál ha sido el imperio más extenso de la historia?

La llegada de los castellanos a un nuevo continente y los territorios italianos en la órbita aragonesa desde la Edad Media sentaron las bases para la creación de un gran imperio hispánico en tiempos de los Reyes Católicos 

El Imperio español, cuyo tiempo de vida se suele ubicar entre 1492 (año del Descubrimiento de América) y 1898 (año en el que el país pierde sus últimos territorios de ultramar), no tuvo nunca forma política de imperio ni tuvo a un emperador en el sentido estricto de la palabra. Si bien Carlos I fue emperador del Sacro Imperio Romano, Felipe II no pudo obtener este título, a pesar de que su poder y la extensión de su territorio fue incluso mayor que el de su hijo. ¿Se puede hablar de un imperio sin que haya un emperador? Para la RAE, un imperio también es «una potencia hegemónica y su zona de influencia».

Según los términos planteados por Thomas J. Dandelet en su análisis «La Roma española», el Imperio español entraría en la categoría de imperio informal, es decir, aquel que no ejerce un dominio ni político ni militar. Un imperio formado por territorios con sus propias estructuras institucionales y ordenamientos jurídicos, diferentes y particulares, que se hallaban gobernados por los monarcas españoles de la Casa de Austria o por sus representantes. En tanto, su músculo era esencialmente territorial. De ahí que por extensión esté incluido entre los cuatro mayores de la historia:

1. El Imperio británico (segunda etapa tras las pérdida de las 13 Colonias): 31 millones de kilómetros cuadrados.

2. El Imperio mongol: 24 millones de kilómetros cuadrados (mediados del siglo XIII).

3. El Imperio ruso: 23 millones de kilómetros cuadrados en 1913.

4. El Imperio español: 20 millones de kilómetros cuadrados (en torno a 1750).

Como explica en su libro «Imperiofobia y Leyenda Negra» (Siruela) María Elvira Roca Barea, detrás de estos cuatro imperios vendría el Imperio Maurya, el Imperio aqueménida, el Imperio chino de la dinastía Qing (1650), el Imperio chino de la dinastía Yuan (1270), el segundo Imperio colonial francés (1880), el Imperio abasida (siglos VIII-XI), el Imperio chino de la dinastía Tang (siglos VII-X), el Califato Omeya (661-750); el Imperio portugués, el Imperio Rashidum (632), el Imperio brasileño; el Primer Imperio colonial francés; el Imperio japonés (1938); el Imperio chino de la dinastía Ming (siglo XV); el Imperio chino de la dinastía Han (200 a.C.), el Imperio romano con una extensión máxima de 6,5 millones de kilómetros cuadrados en tiempos de Trajano, el Imperio de Alejandro Magno con 5,2 millones de kilómetros cuadrados y el Imperio otomano con 5 millones de kilómetros cuadrados en 1683.

*La propia María Elvira Roca Barea avisa que según las fuentes consultadas la lista puede ser diferente.
Los orígenes del Imperio español

La llegada de los castellanos a un nuevo continente en 1492 y los territorios italianos en la órbita aragonesa desde la Edad Media sentaron las bases para la creación de un gran imperio hispánico en tiempos de los Reyes Católicos. Su nieto, Carlos I de España y V de Alemania, aunó desde muy joven un enorme número de coronas y territorios sobre su cabeza. La prematura muerte de su padre, Felipe I de Castilla, le entregó desde la tierna infancia los títulos de la Casa de Borgoña, es decir, los que Carlos «El Temerario» había conquistado por las armas a costa de Francia en todos los territorios que hoy ocupan los Países Bajos. A la muerte de su abuelo materno, y ante la incapacidad de su madre, Juana «La Loca», el joven Carlos recibió los títulos de Rey de Castilla, que incluían la Corona de Navarra y las Indias, y de Rey de la Corona de Aragón, que extendía su poder por Nápoles, Cerdeña y Sicilia. Además, sus victorias en Italia sobre Francisco I de Francia reportaron al imperio de Carlos el Ducado de Milán.


La preeminencia de los reinos hispánicos en esta entidad política estuvo justificada en la dependencia que tenían la dinastía de los Austrias del dinero y las tropas castellanas. No obstante, el trozo más grande del pastel europeo le llegó a Carlos de Habsburgo con el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, que obtuvo gracias en parte al oro castellano, en 1520, imponiéndose sobre la candidatura de Francisco I de Francia y Enrique VIII de Inglaterra. El futuro Emperador Carlos V tenía derechos legítimos porque su abuelo era el anterior titular, pero aún así debió imponerse a golpe de ducados, con oro castellano y de banqueros alemanes, en la asamblea de electos alemanes. Ser Emperador del Sacro Imperio Romano suponía reinar sobre la actual Alemania y Austria (el título de archiduque de Austria le otorga esta responsabilidad), aunque era algo más nominal que práctico, puesto que cada parte del imperio se regía por sus propias leyes y a penas había instrumentos políticos que funcionaran en todo el territorio.



Su heredero, Felipe II, no recibió la Corona del Sacro Imperio Germánico, que fue a parar al hermano de Carlos, el «español» Fernando, pero formó su propio imperio europeo al sumar Portugal a los territorios italianos y flamencos de su padre. Si bien durante los reinados de Felipe II, Felipe III y Felipe IV se alcanzó la máxima extensión de territorio controlado por la Casa de los Austrias (unos 31 millones de kilómetros cuadrados), hay que matizar que Portugal y sus posesiones se mantuvieron celosamente separadas de las hispánicas. El Rey hacía cumplir su voluntad en Lisboa a través de un gobernador o un virrey, que solían rodearse convenientemente de funcionarios locales. Los oficios públicos se reservaban para los súbditos portugueses tanto en la metrópoli como en su territorios ultramarinos.

Por su parte, la cifra de los 20 millones de kilómetros cuadrados recogida por María Elvira Roca Barea hace probablemente referencia al mapa mundial dejado tras el Tratado de Madrid, firmado por Fernando VI de España y Juan V de Portugal el 13 de enero de 1750, para certificar oficialmente la muerte del de Tordesillas y definir los límites entre las respectivas colonias portuguesas y españolas en América del Sur.

Fuente: ABC.es

Digitalizan archivos del siglo XVI; van por los del XVII

El gobierno de la Ciudad de México digitalizará todos los documentos que datan del siglo XVII a fin de que puedan ser consultados a través de medios electrónicos, informó Fernanda Gómez, encargada del Archivo Histórico de Notarías de la Ciudad de México, ubicado en el Ex Templo de Corpus Christi, en el centro de la capital.



De acuerdo con la historiadora, el gobierno capitalino logró digitalizar todos los archivos del siglo XVI. Para ello tuvieron que fotografiar 98 volúmenes, lo que llevó tres años.

“Hay un proyecto del Colegio de Notarios con el gobierno de la Ciudad de México, en el que se está catalogando del siglo XVII al XIX”, dijo en entrevista con Crónica.

Los documentos del siglo XVI que ya fueron digitalizados son conservados en unas cajas diseñadas por restauradores. Cada una de las hojas están conservadas en un material libre de acidez para evitar que la tinta se aclare.

“Estas hojas ya no se manipulan. No se prestan a los usuarios por ningún motivo”, comentó Gómez, quien mostró brevemente un documento impreso del año 1564, el cual se mantiene la intensidad de la tinta.

La experta señaló que la Ciudad de México tiene documentos mejor conservados a diferencia de otras entidades y de otros países, lo que hace al Archivo aún más interesante y valioso.

“Vino una experta de España y le pareció sorprendente que en una metrópoli tan húmeda como la Ciudad de México, la tinta estuviera tan bien conservada. En Sevilla están totalmente desvaídos los documentos. Nosotros los tenemos impecables”, indicó.

En la parte superior del Ex Templo de Corpus Christi están almacenadas las toneladas de documentos a una temperatura de 17 grados.

En unos anaqueles que pueden moverse a través de rieles, están conservados los miles de testamentos e información sobre propiedades. Algunos volúmenes están tan pesados que han logrado doblar el metal en donde fueron colocados, explicó Gómez.

El Archivo cuenta con las medidas de seguridad todo el día. En una esquina está colocado un extinguidor que usa bicarbonato para apagar algún incendio. Gómez señaló que usar agua sería catastrófico, debido a la formación de hongos.

“Tratamos de evitar que ingrese algún hongo. Es un espacio cerrado, no tiene ventanas ni ventilación que pudiera meter algún microorganismo”, precisó.

Quienes trabajan en el Archivo suben a través de los estantes, simulando al Hombre Araña, para poder bajar algún documento.  A través de un pequeño elevador suben al área de consulta, donde deben ser manipulados con el uso de guantes y cubrebocas.

HISTORIAS. En una hoja de papel se lee “A. L de Sta Anna”. A juzgar por la forma, la letra es de alguien que tenía poca fuerza para escribir, explicó la historiadora Fernanda Gómez.

La firma pertenece a Antonio López de Santa Anna. El ex presidente de México, responsable de vender una parte del territorio nacional, signó su testamento a unos días de morir. “Eso explica la forma del trazo”, señaló.

El Archivo tiene el segundo documento más antiguo del país: data de 1536 y está redactado por Hernán Cortés. El escrito más viejo -publicado en el 1525- está conservado en el Archivo General de la Nación.

Fuente: cronica.com.ar

sábado, 1 de abril de 2017

La leyenda de los volcanes

Hace ya cientos de años, cuando el Imperio Mexica estaba en su esplendor y dominaba el Valle de México, como práctica común sometían a los pueblos vecinos, requiriéndoles un tributo obligatorio. Fue entonces cuando el cacique de los Tlaxcaltecas, acérrimos enemigos de los Aztecas, cansado de esta terrible opresión, decidió luchar por la libertad de su pueblo.



El cacique tenía una hija, llamada Iztaccíhuatl, era la princesa más bella y depositó su amor en el joven Popocatépetl, uno de los más apuestos guerreros de su pueblo.

Ambos se profesaban un inmenso amor, por lo que antes de partir a la guerra, Popocatépetl pidió al cacique la mano de la princesa Iztaccíhuatl. El padre accedió gustoso y prometió recibirlo con una gran celebración para darle la mano de su hija si regresaba victorioso de la batalla.

El valiente guerrero aceptó, se preparó para partir y guardó en su corazón la promesa de que la princesa lo esperaría para consumar su amor.

Al poco tiempo, un rival de amores de Popocatépetl, celoso del amor de ambos se profesaban, le dijo a la princesa Iztaccíhuatl que su amado había muerto durante el combate.

Abatida por la tristeza y sin saber que todo era mentira, la princesa murió.

Tiempo después, Popocatépetl regresó victorioso a su pueblo, con la esperanza de ver a su amada. A su llegada, recibió la terrible noticia sobre el fallecimiento de la princesa Iztaccíhuatl.

Entristecido con la noticia, vagó por las calles durante varios días y noches, hasta que decidió hacer algo para honrar su amor y que el recuerdo de la princesa permaneciera en la memoria de los pueblos.

Mandó construir una gran tumba ante el Sol, amontonando 10 cerros para formar una enorme montaña.

Tomó entre sus brazos el cuerpo de su princesa, lo llevó a la cima y lo recostó inerte sobre la gran montaña. El joven guerrero le dio un beso póstumo, tomó una antorcha humeante y se arrodilló frente a su amada, para velar así, su sueño eterno.

Desde aquel entonces permanecen juntos, uno frente a otro. Con el tiempo la nieve cubrió sus cuerpos, convirtiéndose en dos enormes volcanes que seguirán así hasta el final del mundo.

La leyenda añade, que cuando el guerrero Popocatépetl se acuerda de su amada, su corazón que guarda el fuego de la pasión eterna, tiembla y su antorcha echa humo. Por ello hasta hoy en día, el volcán Popocatépetl continúa arrojando fumarolas.