martes, 17 de enero de 2017

La habilidad de cruzar la cordillera con 4.500 hombres y que nadie supiera qué iba a pasar

Hoy hace 200 años que José de San Martín dio la orden de partida al Ejército de los Andes. El cuerpo se había formado oficialmente el 19 de octubre de 1815. 



El 17 de enero de 1817 , cuando José de San Martín firmó la orden, se cerró  un ciclo y se dio inicio oficialmente a la hazaña militar más grande del mundo: trasladar con eficiencia a través de una de las cordilleras más altas del mundo un ejército de 4.500 hombres y todos los pertrechos que les permitieran, una semana después de llegar, ganar (el 12 de febrero) la crucial batalla de Chacabuco, que aseguró la independencia de Chile. 

Largo camino

Todo había empezado mucho antes, cuando, al mando del Ejército del Norte, en reemplazo de Manuel Belgrano, comprendió que no tenía sentido insistir por el Norte: sería imposible ganar la guerra de la Independencia subiendo por el Alto Perú. 

“La patria no hará camino por este lado del norte… ya le he dicho a usted mi secreto: un pequeño ejército y bien disciplinado en Mendoza para pasar a Chile y acabar allí con los godos… Aliando las fuerzas pasaremos por el mar para llegar a Lima. Ese es el camino y no este”, le escribió a su amigo Tomás Godoy Cruz. Hace 200 años el objetivo empezaba a cumplirse. 


Buceando el archivo

ORIGEN DE LA IDEA.- Antes de volver al Río de la Plata, San Martín pasó un tiempo en Londres, donde se contactó con revolucionarios americanos y con políticos ingleses; estos le hicieron conocer el “Plan Maitlan”. 

EL PLAN MAITLAND.- El general escocés Thomas Maitland había propuesto en 1800 capturar Buenos Aires y hacerse fuerte en Mendoza; coordinar acciones con un ejército en Chile, cruzar los Andes, derrotar a los españoles en Chile y continuar por mar hacia el Perú.

CON LA GUERRA, A LIMA.- San Martín, enfermo de úlcera, dejó el mando del Ejército del Norte y se retiró a Saldán, 20 km al norte de Córdoba. Pero no se quedó “tranquilo”: delineó su proyecto (el objetivo era llevar la guerra a Lima, el principal centro del poder “godo”) y logró que el gobierno lo aprobara. En agosto de 1814 fue nombrado gobernador intendente de Cuyo. Estaba un paso más cerca. 

ESPAÑA RECONQUISTA CHILE.- Entre el 1 y el 2 de octubre de 1814 un ejército realista de 5.000 soldados tomó la ciudad de Rancagua y canceló temporalmente la independencia de Chile. Las cosas se complicaron y hubo que replantear el proyecto.

CAMBIO DE PLANES.- El plan prevería armar un ejército reducido pero de gran cohesión y capacidad operacional, hubo que modificarlo. Hizo falta aumentar considerablemente los efectivos, gerenciar una organización mucho más detallada y diseñar una maniobra estratégica que permitiera llegar a destino sin ser sorprendidos y con las fuerzas operativas.

LLEGAN FUERZAS DESDE CHILE.- El Batallón de Auxiliares Argentinos, cuerpo enviado en 1813 por el gobierno de Buenos Aires en apoyo de la revolución chilena, retornó a Mendoza al mando de Juan Gregorio de Las Heras. También venía el chileno Bernardo O’Higgins. El batallón quedó a las órdenes de San Martín y, sumado a dos batallones cívicos de la provincia, fue la base del Ejército de los Andes. 

RECLUTAMIENTO.- Además de preparar el cruce era necesario defender el territorio, que había quedado bajo amenaza desde Chile. Sumando todas las fuerzas disponibles no se llegaba a los 2000 efectivos, de modo que se implementó una suerte de servicio militar obligatorio. Además, se decidió que los hombres de entre 16 y 50 años que no se presentaran voluntariamente serían sorteados. Así reunió 400 hombres. A fines de 1815, el Ejército de los Andes tenía menos de 2.000 soldados, pero para enero de 1817, superaban los 4.000.

LAS DAMAS Y LAS JOYAS DEJARON 216 PESOS QUE ALCANZARON PARA COMPRAR 50 MULAS.- La historia de las damas mendocinas que donaron sus joyas puede ser simpática, pero no fue significativa. Aportaron 216 pesos, que alcanzaba para comprar unas 50 mulas. El ejército pudo armarse gracias a que el pueblo cuyano que donó ropa, ollas, mulas, armas, alimentos y hasta sus sueldos.

“NO ME VUELVA USTED A PEDIR MÁS”.- No hubiera sido posible armar el Ejército de los Andes sin al apoyo del Gobierno. De hecho, en noviembre de 1816, el director supremo Juan Martín de Pueyrredón contesta así uno de los últimos pedidos de San Martín: “Van los 200 sables de repuesto que me pidió. Van las 200 tiendas de campaña, y no hay más. (...) Y yo no sé cómo me irá con las trampas en que quedo para pagarlo todo, a bien que, en quebranto me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando, y ¡carajo! No me vuelva usted a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza”. A fines de 1816, San Martín declaró que estaba “listo para la de vámonos”.

TIEMPO DE VIAJE.- La travesía completa demoró 25 días. Los primeros grupos salieron el 12 de enero de 1817 y la totalidad del ejército estaba en Chile el 5 de febrero.

SAN MARTÍN FUE EL ÚLTIMO EN PARTIR.- Dos divisiones, al mando del general Miguel Soler y de O´Higgins, cruzaron por el Paso de los Patos. Otra, al mando de Las Heras, por Uspallata con la artillería, y una división ligera cruzó desde San Juan por el Portezuelo de la Ramada para apoderarse de la ciudad de Coquimbo; iba al mando de Juan Manuel Cabot. Otro destacamento ligero cruzó desde La Rioja para ocupar Copaipó por el paso de Vinchina. Por el Sur, el capitán Freyre penetraría por el Planchón para apoyar a las guerrillas chilenas lideradas por Manuel Rodríguez. San Martín fue el último soldado en partir desde El Plumerillo, el 25 de enero.
Buceando el archivo

ORIGEN DE LA IDEA.- Antes de volver al Río de la Plata, San Martín pasó un tiempo en Londres, donde se contactó con revolucionarios americanos y con políticos ingleses; estos le hicieron conocer el “Plan Maitlan”. 

EL PLAN MAITLAND.- El general escocés Thomas Maitland había propuesto en 1800 capturar Buenos Aires y hacerse fuerte en Mendoza; coordinar acciones con un ejército en Chile, cruzar los Andes, derrotar a los españoles en Chile y continuar por mar hacia el Perú.

CON LA GUERRA, A LIMA.- San Martín, enfermo de úlcera, dejó el mando del Ejército del Norte y se retiró a Saldán, 20 km al norte de Córdoba. Pero no se quedó “tranquilo”: delineó su proyecto (el objetivo era llevar la guerra a Lima, el principal centro del poder “godo”) y logró que el gobierno lo aprobara. En agosto de 1814 fue nombrado gobernador intendente de Cuyo. Estaba un paso más cerca. 

ESPAÑA RECONQUISTA CHILE.- Entre el 1 y el 2 de octubre de 1814 un ejército realista de 5.000 soldados tomó la ciudad de Rancagua y canceló temporalmente la independencia de Chile. Las cosas se complicaron y hubo que replantear el proyecto.

CAMBIO DE PLANES.- El plan prevería armar un ejército reducido pero de gran cohesión y capacidad operacional, hubo que modificarlo. Hizo falta aumentar considerablemente los efectivos, gerenciar una organización mucho más detallada y diseñar una maniobra estratégica que permitiera llegar a destino sin ser sorprendidos y con las fuerzas operativas.

LLEGAN FUERZAS DESDE CHILE.- El Batallón de Auxiliares Argentinos, cuerpo enviado en 1813 por el gobierno de Buenos Aires en apoyo de la revolución chilena, retornó a Mendoza al mando de Juan Gregorio de Las Heras. También venía el chileno Bernardo O’Higgins. El batallón quedó a las órdenes de San Martín y, sumado a dos batallones cívicos de la provincia, fue la base del Ejército de los Andes. 

RECLUTAMIENTO.- Además de preparar el cruce era necesario defender el territorio, que había quedado bajo amenaza desde Chile. Sumando todas las fuerzas disponibles no se llegaba a los 2000 efectivos, de modo que se implementó una suerte de servicio militar obligatorio. Además, se decidió que los hombres de entre 16 y 50 años que no se presentaran voluntariamente serían sorteados. Así reunió 400 hombres. A fines de 1815, el Ejército de los Andes tenía menos de 2.000 soldados, pero para enero de 1817, superaban los 4.000.

LAS DAMAS Y LAS JOYAS DEJARON 216 PESOS QUE ALCANZARON PARA COMPRAR 50 MULAS.- La historia de las damas mendocinas que donaron sus joyas puede ser simpática, pero no fue significativa. Aportaron 216 pesos, que alcanzaba para comprar unas 50 mulas. El ejército pudo armarse gracias a que el pueblo cuyano que donó ropa, ollas, mulas, armas, alimentos y hasta sus sueldos.

“NO ME VUELVA USTED A PEDIR MÁS”.- No hubiera sido posible armar el Ejército de los Andes sin al apoyo del Gobierno. De hecho, en noviembre de 1816, el director supremo Juan Martín de Pueyrredón contesta así uno de los últimos pedidos de San Martín: “Van los 200 sables de repuesto que me pidió. Van las 200 tiendas de campaña, y no hay más. (...) Y yo no sé cómo me irá con las trampas en que quedo para pagarlo todo, a bien que, en quebranto me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando, y ¡carajo! No me vuelva usted a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza”. A fines de 1816, San Martín declaró que estaba “listo para la de vámonos”.

TIEMPO DE VIAJE.- La travesía completa demoró 25 días. Los primeros grupos salieron el 12 de enero de 1817 y la totalidad del ejército estaba en Chile el 5 de febrero.

SAN MARTÍN FUE EL ÚLTIMO EN PARTIR.- Dos divisiones, al mando del general Miguel Soler y de O´Higgins, cruzaron por el Paso de los Patos. Otra, al mando de Las Heras, por Uspallata con la artillería, y una división ligera cruzó desde San Juan por el Portezuelo de la Ramada para apoderarse de la ciudad de Coquimbo; iba al mando de Juan Manuel Cabot. Otro destacamento ligero cruzó desde La Rioja para ocupar Copaipó por el paso de Vinchina. Por el Sur, el capitán Freyre penetraría por el Planchón para apoyar a las guerrillas chilenas lideradas por Manuel Rodríguez. San Martín fue el último soldado en partir desde El Plumerillo, el 25 de enero. 

Fuente: Lagaceta

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