sábado, 17 de septiembre de 2016

Guayas y Quil, la historia de una leyenda

Según lo expuesto por el historiador Rodolfo Pérez Pimentel, en su diccionario biográfico, fue Dionisio el Alcedo quien difundió, en 1741, que la palabra Guayaquil se descomponía en dos voces aborígenes: Guayas y Quil, correspondiendo la primera a un presunto Cacique de ese nombre que vivió en estas regiones durante la llegada de los conquistadores.



Después de varios años se completó la historia atribuyéndole el nombre de Quil a su esposa.

La leyenda cuenta que fue Sebastián de Benalcázar quien, luego de fundar San Francisco de Quito en la misma ciudad ya edificada por los Incas, llegó a los territorios costeros para fundar la ciudad de Santiago en la costa. Esto fue muy difícil para el español ya que los Huancavilcas, pueblo que dominaba esta región, destruían los asentamientos europeos, liderados por el bravo cacique Guayas.

Este dirigente de los Huancavilcas estaba casado con una bella mujer llamada Quil, quien además de ser hermosa, también se la conocía por su gran espíritu guerrero y su fuerte personalidad. Ambos se negaron a rendirse ante los conquistadores españoles. Sin embargo, lamentablemente después de cierto tiempo las fuerzas españolas tomaron prisioneros a ambos.

Guayas ofreció entregarles, a cambio de la libertad de ambos, grandes tesoros que solo él conocía donde estaban ocultos.

Los ibéricos aceptaron gustosos la propuesta y todos se dirigieron a la cima de un cerro, que se llamaría después Cerrito Verde y actualmente conocido como Santa Ana.

Cuando llegaron al lugar donde se suponía estaba lleno de riquezas, Guayas pidió un puñal para levantar la piedra que cubría el tesoro, pero lo que hizo fue atravesar rápidamente el corazón de su amada Quil, y luego él se clavó el arma en su propio pecho.

Según la leyenda, fue Francisco de Orellana, quien en el día del Apóstol Santiago el mayor, y en memoria del heroico cacique Guayas y su idolatrada esposa Quil, fundó la ciudad bajo el nombre de Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de Guayaquil.

Historia oficial

El español Francisco Pizarro fue quien ordenó la fundación de la Villa de Santiago de Quito en 1534, en una localidad cercana a lo que hoy es Riobamba. Pero luego decide su traslado a otro lugar, realizando una expedición hacia el litoral.

El primer asentamiento lo realizó Sebastián de Benalcázar en 1534, al este del río Guayas. Sin embargo, los Chonos (pueblo aborigen del sector) destruyeron el incipiente poblado y mataron a cerca de la mitad de los habitantes.

Dos años más tarde, por órdenes de Pizarro, Hernando Zaera trasladó el poblado cerca de un sitio denominado ‘Yahual’. No obstante, luego de un tiempo se organizó otra migración dirigida por Francisco de Orellana.

Fue durante su traslado al sitio cercano al poblado Huancavilca de ‘Guayaquile’, donde la nueva ciudad deja el nombre de Santiago de Quito, para llamarse Santiago de Guayaquil, teniendo su fundación definitiva el 25 de julio de 1547.

El significado de esta palabra, según varios historiadores, era ‘Nuestra casa grande’.

Otra versión indica que durante su último traslado Sebastián de Benalcázar conoce al cacique huancavilca Guayaquile, tomando de este dirigente aborigen, el nombre de la ciudad.

Hermanos y hermanas esta leyenda corresponde al estado de Guayaquil, Perla del pacífico, Ecuador.

Fuente: Planet of Aztecz

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