sábado, 27 de agosto de 2016

25 de agosto de 1821 Catamarca declara su autonomía



En el año 1820 es el año de mayor desunión de las provincias, cada una con sus jefes naturales definieron una idiosincrasia particular con intereses propios, con intentos de construir un Estado para las Provincias Unidas, algunas dictaron sus constituciones o reglamentos provisorios con el propósito lograr cierta organización, Catamarca no estuvo ajena a estos acontecimiento y se declaro autónoma el 25 de agosto de 1821



El teniente gobernador de Catamarca Feliciano de la Mota Botello fue derrotado en la madrugada del 12 de Noviembre de 1819 por el ejército que dirigía Bernabé Araoz, quién había creando la "República de Tucumán" y en el mismo acto se hizo nombrar gobernador. Las intenciones autonómicas de las provincias del interior se venían manifestando desde la caída del Congreso que declaró la independencia. Algunas de ellas, bajo la autoridad de los caudillos, sancionaron reglamentos o constituciones provisorias hasta tanto se definiera la organización definitiva del país. En los años 20 reinaba en todo el país una anarquía inusitada, Catamarca formaba parte, juntamente con Tucumán y Santiago del Estero de la República Federal de Tucumán quedando bajo el poder de Bernabé Araoz. Bustos, caudillo de Córdoba, invita a las provincias a reunirse en un Congreso General en Córdoba, para el cual debían enviar sus representantes. Por su parte Bernabé Araoz también convoca a un congreso a realizarse en Tucumán. Mientras tanto los ciudadanos catamarqueños aliados al federalismo, dirigidos por Juan Manuel Soria organizan un movimiento que depuso al gobernador Nicolás Avellaneda y Tula, designándose para que ocupara el cargo de gobernador a D. José Pío Zisnero quién consulta a Bustos sobre la determinación a tomar con respecto a si se declaraba o no la Autonomía. Éste le responde que considere algunos aspectos a tener en cuenta referidos al estado de la provincia sobre sus deseos de libertad e independencia y sí enviaría diputados al Congreso de Córdoba o de Tucumán. Catamarca se encuentra amenazada por Araoz que enérgicamente ordena la convocatoria a un Congreso. Sin respaldo y sin saber que hacer las autoridades catamarqueñas perplejas por los dichos da Araoz eligen a dos representantes: Juan Antonio Olmos de Aguilera y Pbro. Pedro Ignacio Acuña. De este modo se reúnen en un Congreso en Tucumán solamente con los representantes de esa provincia. En la Asamblea el día 20 de Mayo de 1820 eligen como Presidente Supremo del Provincia del Tucumán al mismo Bernabé Araoz, esta decisión agravó aún mas la situación y como consecuencia de tanta vacilación por parte de Zisnero, se mereció el derrocamiento a través de un movimiento revolucionario que fue encabezado por José Manuel Figueroa Cáceres. Cuidaba las fronteras del Norte el caudillo Martín Miguel de Guemes con muy poco apoyo y con mucho esfuerzo, cansado de la desidia de Araoz en la lucha contra los realistas, envía al Coronel Alejandro Heredia a someter al villano, y a Apolinar Saravia a Catamarca a deponer a La Madrid. Finalmente Saravia designa un Triunvirato integrado por Carlos Olmos, Dr. Tadeo Acuña y Gregorio José González. Mientras tanto, Araoz decide enviar una división a cargo de Manuel Arias y José Figueroa Cáceres a ordenarle al cabildo de Catamarca que reconociera inmediatamente a Nicolás Avellaneda y Tula como Teniente Gobernador, dependiendo nuevamente Catamarca de la República de Tucumán. Según consta en el acta Histórica de la Autonomía de Catamarca, firmada por el escribano Ángel. M Toro, se reúnen el día 25 de Agosto de 1821, en la sala de Acuerdos: el Cabildo, Gobierno, Junta electoral, las autoridades eclesiásticas y el pueblo representado por los ciudadanos más destacados. Se da inicio a la lectura del acta en la que se hacía un balance de lo que había sido la provincia desde la elección de diputados para el congreso y se pone a consideración la necesidad de un gobierno propio que no este sujeto e ninguna otra injerencia y a demás se aclara que se ratificaba en el cargo a la persona de Nicolás Avellaneda y Tula. Mientras tanto en la plaza y en la galería del cabildo los ciudadanos interesados por terminar con esta anarquía que afectaba la provincia, esperaban ansiosos la noticia de la declaración de la Autonomía. Cuando por fin los 52 asistentes reunidos en la sala de acuerdos, firmaron el acta y le dieron a Catamarca el nacimiento de la soberanía tan esperada por los ciudadanos festejaron con júbilo y alegría en la plaza principal, las damas y los caballeros como rememorando aquél 25 de Mayo de 1810, el día que se había iniciado este proceso.

Los ilustres catamarqueños que no duraron en firmar el acta, entregando una provincia autónoma a las futuras generaciones fueron: Nicolás de Avellaneda y Tula, Bruno del Oro, Pedro Ignacio Recalde, Gregorio Segura, Francisco Antonio Medina, Patricio Sosa y Valles, Gregorio de Sosa, Juan Martín Molina, Dr. Tadeo Acuña, Eusebio Gregorio Ruzo, Agustín de la Rosas Sánchez, Francisco Daniel Páez, Marcos González, Pbro. Juan Andrés Córdoba, Pbro. Inocencio Sosa, Pbro. Juan Ramón de Latuz, Fray Hilario Díaz, (/Firma por él y por la comunidad Franciscana), Fray Juan Miguel Enrique Marcó (Guardián), Pedro Joaquín Silva, Lic. Pío Isaac Acuña, Antonio Omil, Francisco Antonio Romay, José María de Burgos, Francisco Javier de Astorga, Andrés de Herrara, Rafael Francisco de Augier, Juan Acencio Salas, Dr. Francisco Rejis Matos, José Antonio Barros, Lorenzo Ahumada y Avellaneda, Javier del Corro, Manuel de la Mota, Francisco del Corro, Juan Antonio Barros, Marcelino Ayllone, Pedro Segura, Francisco Antonio Astorga, Juan Antonio López, José Lucas de Olmedo, Vicente Vascoy, Pedro Antonio Bazán, Fernando Segundo Soria, Juan Andrés Ferreira, Santiago Dulce, Patricio Robles, Juan Esteban Muro, Mariano Ponferrada, Juan Martinez, Rosa Fernández, Manuel Toro, Cesáreo Ahumada, José Manuel Ruiz. De la lectura del listado de participantes de la asamblea autonómica catamarqueña se desprende la ausencia absoluta de mujeres en esta importante convocatoria.

Bibliografía: Padre Antonio Larrouy, Manuel Soria. (1921). Autonomia catamarqueña. Catamarca. Sarquis.

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