martes, 17 de mayo de 2016

16 de mayo de 1811: Batalla de Albuera

Fue una de las más importantes, y sangrientas, de la Guerra de Independencia española.
25.000 franceses se enfrentaron a 15.000 españoles, ingleses y portugueses.



Fue una batalla sin una definición precisa, pero históricamente se considera una victoria táctica de las fuerzas anglo-luso-españolas.

Entre ambos bandos se sumaron cerca de 15.000 bajas entre muertos y heridos.
El General William Carr Beresford, el mismo de las Invasiones Inglesas de Buenos Aires, era el jefe de las tropas aliadas.

Un joven Coronel de 33 años comanda un escuadrón español de caballería que persigue a un escuadrón francés. Pronto, los galos detienen su huida y se trenzan en furiosa pelea con los peninsulares. Y es en esa circunstancia que ambos jefes, el español y el francés, deciden dirimir el combate. Pican a sus caballos con sus espuelas sin piedad. Los animales caracolean, mientras sus jinetes no piden ni dan cuartel. Quizás fue un descuido del español, lo que hizo que el francés descargara con furia un sablazo, y que el Coronel no pudo esquivar con premura. Tal vez, tratando que ese acero no le llegara al cuerpo, el español para el golpe con su brazo, lo que le provoca un gran tajo en el brazo izquierdo y en la mano. Pero en ese mismo momento en el que el francés lanza su sablazo, es atravesado por el sable -que no era el Corvo...- del hombre del Rey. Al ver a su jefe muerto, revolcado en el suelo, el resto de los soldados de Napoleón emprenden la retirada.
Aquel Coronel de Caballería español que fue herido y que atravesó con su sable al francés era un joven venido de la América, desde un recóndito lugar llamado Yapeyú.

Esa fue la última Batalla de Don José de San Martín bajo la bandera española. Las próximas batallas lo verán conducir sus ejércitos bajo la bandera de la Libertad Americana.

Fuente: Granaderos Bicentenario

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