martes, 5 de enero de 2016

La leyenda sobre la venganza de Corina Kavanagh a Mercedes Anchorena

Corina Kavanagh
No hay visita guiada, programa televisivo o charla de divulgación sobre este tema, que no aluda a que Corina Kavanagh hizo construir el edificio para -supuestamente- vengarse de Mercedes Castellanos de Anchorena, quien tenía su residencia enfrente, impidiéndole con la edificación ver la iglesia del Santísimo Sacramento, obra realizada a la vez por encargo de la señora de Anchorena. La venganza tendría su origen, según este cuento tan repetido, en un rechazo de Mercedes Castellanos a una relación de Corina con uno de sus hijos. Y no sabemos por qué esta mentira, que es tan fácil de retrucar, se sigue repitiendo, incluso con gesto cómplice de quien trae una novedad muy jugosa.
Y decimos que es fácil de retrucar por lo siguiente: Mercedes Castellanos nació en 1840 y falleció en 1920. Es decir que en 1934, cuando surge el proyecto del edificio y se encarga su construcción, hacía ya 14 años que Mercedes Castellanos había fallecido. Ante el dato concreto, sobran las palabras. 
Nos queda sin duda lo real y valioso: este edificio que es único en la Ciudad, y un verdadero símbolo arquitectónico de Retiro.No obstante, más allá de la veracidad o no de esta historia, lo cierto es que el único lugar desde donde es posible ver de frente la maravillosa basílica del Santísimo, es la entrada por la calle San Martín al pasaje que une al edificio con el hotel Plaza. Este pequeño pasaje se llama Corina Kavanagh, ¿una asombrosa coincidencia?

LA LEYENDA ES ASÍ: 
En los años 30, Corina Kavanagh, tenia un romance con un hijo de Mercedes, romance que no aprobaba porque Corina provenía de una familia adinerada pero sin orígenes patricios. La paradoja reside en que el apellido Anchorena tampoco era aristócrata, sino que supo casarse con una familia que sí lo era en el siglo XVIII. Más de un siglo después todo se revierte y para mal.

La oposición rotunda de Doña Mercedes produjo que los jóvenes se separan. Satisfecha, puso sus energías en un proyecto que era su sueño más dorado: comprar la casona y edificar allí un gran templo, que funcionara como una extensión de su propio palacio. Sin embargo, aunque el terreno estaba en venta, Mercedes no pudo lograr su propósito, ya que Corina, enterada del sueño de su “suegra”, compró el lote y contrato a los mejores arquitectos para que construyeran un edificio de hormigón armado de 120 metros de altura, evitando que la Basílica pueda ser vista de frente, desde cualquier punto, pero especialmente desde un palacete del otro lado de la plaza San Martín.

De esta forma se construyo el edificio Kavanagh, uno de los más famosos de Buenos Aires

Fuente: LaNación

1 comentario:

  1. el tema es que Mercedes está enterrada en la basilica, a la sombra del edificio de Corina Kavanagh.-

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