sábado, 22 de agosto de 2015

Los Valdés

Coinciden todos los tratadistas consultados en señalar que los apellidos Valdés, Valadés, Valdez o Baldés, son modalidades de un mismo linaje, como lo demuestra la identidad de origen de las familias que los usaron.

Esta familia, de origen netamente asturiano, se dividió desde muy antiguo en tres ramas, de donde dimanaron los muchos solares que se levantaron en las montañas astures. Son éstas las fundadoras de las casas fuertes de San Cucao de Llanera; del torreón y morada armera de los señores de las villas de Salas, que fue sede de insignes varones, y del monasterio y feudo de Cornellana, con sus tierras y mayorazgos.

Consérvase el concejo de Valdés, con Luarca como capital, vecino a San Cucao, Salas y Corellana, reconociendo algunos el solar en Valdés, pero tomando como base las tres fundaciones antes citadas. El cronista del Monarca Felipe V, Juan de Mendoza, con Aguirre y Villa, dijeron en las casas solares y armas que: "La villa de Luarca caucea del concejo de Baldes. Llamado así por Principado de Asturias que es la casa solariega desta familia...".

Después de examinar las huellas del linaje que siempre proclamó su estirpe asturiana, veamos el origen e historia de la famosa casa de Valdés, en San Cucao de Llanera (no lejos de la capital de Oviedo, cerca de Llanera, Posada y Lugones), por ser tenida en Asturias como principal.

José Alfonso Guerra, Cronista de Carlos II, escribió, en sus numerosas Minutas Genealógistas, que los de la familia Valdés figuraban en tiempos de la Reconquista y que "después de haberle servido algunos años en muchas Vatallas, se retiró este principe a Asturias, y hizo asiento en el concejo que después se llamó de Valdés y de allí pasaron sus descendientes a hazer su vivienda al concejo de Llanera en el lugar de San Cucao o San Cucado, por estar cerca de los Puertos de mar, y la ciudad de Oviedo, en el qual concejo hizo sus Palacios donde asistié él y toda su descendencia hasta el tiempo del Rey Don Enrique que hizo destruir y asolar estos Palacios y torres que fue en esta manera".


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Según por Manuel García Mijares, año 1893 en su obra "Apuntes Históricos, Genealógicos y Biográficos de Llanes y sus Hombres": La casa y linaje de Valdés, es tan antiguo, conocido y extendido en Asturias, que apenas hay concejo ni villa, donde no haya o hubiese habido casa, y casas principales de este apellido, existiendo aún algunas muy distinguidas, que conservan esta varonía a pesar de los muchos enlaces con otras casas y familias.


En lo antiguo, y hasta los reinados de Pedro el Cruel, y de Enrique su hermano, el linaje de Valdés, fue uno de los más ilustres y poderosos, pero en dicho reinado padeció mucho el dueño de la casa fuerte y solar antiguo de dicho apellido, que se entiende el de las Torres que llamaban de San Cucao de Llanera, donde aún se conservan vestigios de la primitiva casa fuerte y Torres, que se demolieron de orden del Rey Enrique II, por haber seguido la parcialidad del Rey Pedro su hermano; pero a pocos pasos de distancia, se ve la que posteriormente y con licencia y privilegio Real, se fundó de nuevo, cuyo privilegio fue concedido a Diego Menéndez Valdés «el mejor mi vasallo y guarda mayor de mi cuerpo.»

Si hubiésemos de recopilar y narrar las grandezas de este linaje en Asturias, y los varones ilustres de él, sería nunca acabar y desviamos de nuestro propósito, por lo que nos ceñiremos a hablar solamente de lo tocante a Llanes, en donde es tan antiguo, que no hay memoria ni por historia, ni por instrumentos, cuando vinieron los de esta familia a residir en su casa de aquí, que aún existe, y es antigua y la más inmediata a la capilla de la Magdalena; capilla que fue parroquia antes de la concesión del fuero a esta villa y concejo, y que después de construida la nueva iglesia que hoy existe, aún mantenía dos capellanes que sacaban su congrua de los diezmos.

Hay motivo grave para creer que en lo muy antiguo, los dueños de dicha casa, usaban solamente del apellido de González, y que después, añadieron lo de Valdés por algún casamiento, pues hallamos que por los años de 1131 y 1153, era Pedro González Teniente o potestad de Llanes, y toda su jurisdicción: así resulta de dos instrumentos hechos en aquellos años, que existían en el Real Monasterio de San Salvador de Celorio, orden de San Benito, y el uno de ellos, es una donación hecha por el mismo Pedro González a Rodrigo Muñoz, reinando D. Alfonso siete el Emperador; y como hallamos también cuatro poseedores seguidos de esta casa, que se nombran con los dos apellidos González de Valdés, es el motivo para persuadimos de que a González añadieron el de Valdés; pudiendo servir de apoyo a esto mismo lo que dice Tirso de Avilés, que García González de Valdés, murió sobre el Real de Gibraltar y se trajeron sus huesos a sepultar en el monasterio de San Vicente de Oviedo en tiempo del Rey D. Alonso el Onceno. Hay sin embargo una particularidad que observar aquí, y consiste en que el apellido de Valdés de otras casas de Asturias no va unido al patronímico de González como le hallamos en Llanes.

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Estos es los que dicen otros tratadistas con respecto al mismo: Linaje de origen asturiano, dividido desde muy antiguo en tres grandes ramas, de donde dimanaron los muchos solares que se levantaron en las montañas astures. Son éstas las fundadoras de las casas fuertes de San Cucao de Llanera; del torreón y morada armera de los señores de las villas de Salas, que fue sede de insignes varones, y del monasterio y feudo de Cornellana, con sus tierras y mayorazgos. Consérvase el concejo de Valdés, con Luarca como capital, vecino a San Cucao, Salas y Cornellana, reconociendo algunos el solar en Valdés, pero tomando como base las tres fundaciones antes citadas.


En toda Asturias se halla registrado este apellido, siendo sus principales casas solares las radicadas en Gijón, Salas, Concejo de Llanera, Pravia, Luarca, Cangas de Tineo, Sorribas, Oviedo, Colunga, Grado y Santa Eulalia.

Pasó a la conquista de Mallorca y Valencia.

La casa de Gijón tuvo rama en Lima (Perú) y en Chile. Se halla también radicado en Cataluña, Aragón, Galicia, Castilla, Cantabria, Murcia, Andalucía, Islas Canarias, Cuba y México.
Caballeros de este linaje probaron su nobleza para ingresar en las Órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, Carlos III y San Juan de Jerusalén; en la Real Compañía de Guardias Marinas, ante la Real Chancillería de Valladolid y Real Audiencia de Oviedo.

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Historia del apellido Valdés. Desde los primeros en llevar el apellido Valdés hasta nuestros días.
Del primero que se tiene noticia en llevar el apellido Valdés: "Rodrigo Meléndez de Valdés, primero que usa allí el apellido Valdés, primer Señor de la casa y torres de San Cucado o Cucao, tercer Señor de la villa de Salas, y otros muchos estados. Fue ricohombre del Señor Rey Don Alfonso VIII y favorecido. Falleció en 1210, y está sepultado en San Vicente de Oviedo."

Primera rama- Historia y Origen: Asturiano - Una rama pasó a Sevilla.

Manuel Ramón Valdés, natural de Avilés (Concejo de Castrillón, en el Principado de Asturias) se avecindó en el lugar de Cabanelas, de la parroquia de Santa Eulalia de Banga (jurisdicción de Castro Cavadoso, en la provincia de Orense); hijo de Miguel Valdés y de Josefa García Barbón. Su carta ejecutoria de nobleza, expedida en Valladolid a 11 de mayo de 1816, la poseía Jesús Taboada, de Verín. Su descendiente Juan de Valdés, casó con Isabel Flórez Sierra y tuvo a Domingo Antonio Valdés, que casó con Francisca García Pumariño, de Santa Eulalia de Nembro y tuvo a Juan de Valdés, que falleció tempranamente, y a Miguel Antonio de Valdés, que casó con María Josefa García, hija de Manuel García Barbón y de María Menéndez Carrión y tuvo a: 1. José de Valdés y García Barbón Flórez y Menéndez Camín, que falleció joven; 2. Manuel Ramón de Valdés y 3. Anselmo de Valdés.

Juan de Valdés, oriundo de Castilla, asistió a las conquistas de Mallorca y de Valencia. Esta familia, de origen netamente asturiano, se dividió desde muy antiguo en tres grandes ramas, de donde dimanaron los muchos solares que se levantaron en las montañas astures. Son éstas las fundadoras de las casas fuertes de San Cucao de Llanera; del torreón y morada armera de los señores de la villas de Salas, que fue sede de insignes varones, y del monasterio y feudo de Cornellana, con sus tierras y mayorazgos. Consérvase el concejo de Valdés, con Luarca como capital, vecino a San Cucao, Salas y Cornellana, reconociendo algunos el solar en Valdés, pero tomando como base las tres fundaciones antes citadas.

El Cronista del Monarca Felipe V, don Juan de Mendoza, con Aguirre y Villa, dijeron en las Casas solares y armas que "La Villa de Luarca caueza del concejo de Baldes. Llamado assi por Principado de Asturias que es en la casa solariega desta familia..." Después de examinar las huellas del linaje que siempre proclamó su estirpe asturiana, veamos el origen e historia de la famosa casa de Valdés, en San Cucao de Llanera (no lejos de la capital de Oviedo, cerca de Llanera, Posada y Lugones), por ser tenida en Asturias como principal.

José Alfonso Guerra, Cronista de Carlos II, escribió, en sus numerosas Minutas Genealógicas, que los de la familia Valdés figuraban en tiempos de la Reconquista y que "después de haberle servido algunos años en muchas Vatallas, se retiró este Príncipe a Asturias, y hizo asiento en el concejo que después se llamó de Valdés y de allí pasaron sus descendientes a hazer su vivienda al concejo de Llanera en el lugar de San Cucao o San Cucado, por estar cerca de los Puertos de mar, y la ciudad de Oviedo, en el qual concejo hizo sus Palacios donde asistió él y toda su descendencia hasta el tiempo del Rey Don Enrique que hizo destruir y asolar estos Palacios y torres que fue en esta manera".

José Pellicer de Ossau, en 1668, dijo que "procede de la antiquísima casa de Valdés en el Principado de Asturias, que se dividió en tres familias capitales, de quien se han dividido en otras muchas y muy ilustres en estos Reynos. Una fue, la de los Señores de la casa antigua de Valdés, que fueron también Señores del estado de Valeña, en Castilla, hasta que se apartó en los Señores de Veleña, y en los Señores de la villa, y casa de Salas de Valdés, que son los troncos de las líneas referidas; y otra fue la de los Señores de la casa de Valdés y Torres de San Cucado..." Poco después continúa: "fue el primero de quien tuvieron principio Don Gonzalo Menéndez, Señor de la villa y puerto de Luarca, y otros vasallos en Asturias. Rico orne del Señor Don Alonso el Séptimo, y uno de los mas esclarados en sangre de su reynado: por ser hijo de Don Menéndez González, Rico orne del Señor Rey Don Alonso el Sexto, y nieto del Conde Don Gonzalo Menéndez y la Condesa doña Teresa García..."

Aparece en la misma obra, Garci González como segundo Señor de la casa de su padre, de Busto, Román, Quintana y villa de Salas, contemporáneo de Femando II, habiendo edificado las famosas torres de San Cucao. Tercer Señor de la villa de Salas y torres de San Cucao y otros muchos estados, sigue Rodrigo Meléndez de Valdés. Este es el primero que usa el apellido de Valdés. Tuvo la rica hombría en tiempos del Rey Don Alfonso VIII. Sus dos hijos mayores dividieron sus tierras, siendo Señor de la villa de Salas Pedro Meléndez, y Señor de las torres de San Cucao, Gómez Pérez. Este es el principio de la rama de Valdés en San Cucao. Puede asegurarse que en toda Asturias se halla registrado este apellido, siendo las principales casas solares creadas por los de este linaje las radicadas en Gijón, Salas (1450), Concejo de Llanera, Pravia, Luarca, Cangas de Tineo, Sorribas, Oviedo, Colunga, Grado y Santa Eulalia.

La casa de Gijón tuvo rama en Lima (Perú), siglo XVII, y de aquí en Chile, en 1695.
Aparecen igualmente homónimos de este apellido con casas radicadas en el Principado de Cataluña, en el Reino de Aragón, y San Cristóbal de Cea (Orense).

La rama de Murcia reconoce por tronco a Hernando de Valdés, el primer descendiente de la ilustre casa de Asturias que hizo su asiento en dicha ciudad.

En las "Bienandanzas e Fortunas" de Lope García de Salazar se ofrecen las siguientes noticias de este linaje: "Un caballero inglés que fue desterrado de su patria arribó a Luarca (Asturias) y fundó la casa y solar de Valdés. Entre los que procedieron de él, el primero cuyo nombre se recuerda llamábase Melen Suares, que aunque tuvo varios hijos legítimos, como él y todos ellos murieron combatiendo, habría desaparecido la casa sino hubiera tenido un bastardo que le heredó llamado Diego Melendes Valdés. Desterrado éste por Don Enrique, el bastardo "fue caballero de Santa Catalina e pasó a las Indias e fue para mucho, e trajo mucho algo de ella e fue perdonado por el Rey". "Diego Melendes Valdés tuvo dos hijos, Diego Melendes y Fernando Álvarez Valdés, y como el primogénito siguió la carrera eclesiástica, heredó el segundo el solar de Valdés, y casó con una hija de Alonso Pérez del Busto, heredando también esta casa por su mujer. Nació de aquel matrimonio Diego Valdés, que casado con una hija de Alonso de Vigil heredó por ella también esta casa".
En campo de plata, tres fajas de azur, superada cada una de cuatro rosas de gules.
Algunos, en vez de las rosas, pintaron roeles de gules, cargado cada uno de una cruz de plata.

Los de Asturias: En campo de plata, tres fajas de azur, acompañadas de doce rosas de gules, tres en cada espacio o intervalo de las fajas; bordura de azur cargada del cordón de San Francisco.
Otros de Asturias, según Ocariz y Juan Francisco de Hita: En campo de plata, tres bandas de azur.
Los de Luarca (Asturias): En campo de oro, un león naciente de gules. (este es el escudo actual del concejo de Valdés en Asturias)
Los de Pravia (Asturias): En campo de gules, el Apóstol San Andrés, al natural, sobre un aspa de oro; bordura cosida de gules, con ocho aspas de oro. Argote de Molina señala que la bordura de gules está virolada de oro, y que las aspas fueron ganadas el día de San Andrés contra los moros.
Los de Santa María de Andallón (Asturias): En campo de gules, un león de oro con la Sagrada Forma entre sus manos.

Los de las Asturias de Oviedo y el Señor Valdés de Veleria, según Bernardo de Estrada y Nava, y según certificación del Cronista y rey de Armas Juan Antonio de Hoces y Sarmiento: En campo de plata, tres fajas de gules (otros dicen que esas fajas son de azur).
Juan Francisco de Hita y J.-B. Rietstap señalan para los de las Asturias de Oviedo: En campo de plata, tres barras de azur.
Otros de las Asturias de Oviedo, junto a San Vicente de la Barquera (Cantabria), según Juan Francisco de Hita: En campo de gules, tres fajas de plata, y nueve ruedas de oro, surmontada la primera de tres ruedas, la segunda y tercera de dos, y en punta otras dos.
Algunos de Asturias, según Diego de Soto y Aguilar: En campo de plata, tres fajas de azur, con tres, dos, dos y tres roeles, ajedrezados de oro y gules, respectivamente, puestos en faja. Estas mismas armas usó el tronco de esta familia radicada en la isla de Hierro (Canarias)

Algunos de las Asturias de Oviedo, según el Cronista Pellicer, portaron el anterior escudo, añadiendo una bordura de azur, con un cordón de San Francisco de plata.
Los de Murcia, descendientes del Principado de Asturias: En campo de plata, tres bandas de azur, con doce roeles de gules puestos tres, tres, tres y tres entre las bandas.
También los de Murcia, según J.-B. Rietstap: En campo de plata, tres fajas de azur, acompañadas de doce rosas sostenidas de gules y foliadas de sinople, tres en cada espacio o intervalo de las fajas; bordura de azur cargada del cordón de San Francisco de plata, encontrándose en el jefe.
Otros: En campo de plata, tres fajas (otros bandas), de azur, interpoladas de diez roeles, de sable (otros de gules), cargados de una cruz de plata y puestos tres, dos, dos y tres.
Otros: Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de gules, con una cruz floreteada de oro, y 2º. y 3º., de plata, con siete escaques de gules.
Otros: El campo de azur, sembrado de flores de lis de plata.
Los de Rabadán (La Coruña): En campo de oro, un madroño de sinople, frutado de oro, con dos lobos de sable alzados a su tronco.
Los de Cataluña, según Gregorio García Ciprés: En campo de gules, un castillo de plata, saliendo de la torre del homenaje, medio león de oro.
Los de Aragón, según el Conde de Doña Marina: En campo de gules, un castillo de plata entre tres veneras del mismo metal, y del homenaje del medio, sale medio león de oro.
En el Palacio sito en la calle Quiñones de la ciudad de Molina de Aragón (Guadalajara), perteneciente a Fernando Valdés y Tamón, Virrey de Filipinas en el siglo XVIII, constan las siguientes armas para él o Valdés: Escudo cuartelado en sotuer: 1º. y 4º., un castillo, y 2º. y 3º., una flor de lis; bordura con ocho aspas (se omiten los esmaltes).
Cayetano Valdés y Flórez, nacido en Sevilla en 1767, Capitán General de la Armada, Caballero de la Orden de San Juan en 1786: En campo de plata, tres fajas de azur, con nueve roeles de gules, puestos entre las fajas, dos, dos, dos y tres; bordura cosida de plata, con ocho aspas de gules.
Los de las Montañas (?), según Juan Francisco de Hita: En campo de azur, tres fajas de oro.
Los de Deusto (Vizcaya) y Gijón (Asturias), según Vicente de Cadenas: En campo de plata, tres fajas de azur; bordura de plata, con diez roeles de gules, cargado cada uno de una cruz de plata. Estas mismas armas constaban en una casa desaparecida de la calle Zamora de la ciudad de Salamanca.
Los originarios de San Cristóbal de Cea (Orense) y radicados en La Coruña, Santiago y Oviedo, según Vicente de Cadenas: En campo de oro, un león de gules, resaltado de un bastón de sable, puesto en barra.
Los radicados en Murcia, según Vicente de Cadenas: En campo de plata. un león rampante de gules, sosteniendo entre sus manos una lanza con un banderín en su punta, de oro y de gules.
Los de Valencia: Escudo partido: 1º., de gules, con seis bezantes, de oro, puestos dos, dos y dos, y 2º., de azur, con un castillo de oro, aclarado de gules (erróneamente algunos dicen que ese castillo es de gules y va aclarado de oro) y una luna tornada de plata, puestos en palo.
La Reina doña Isabel II concedió las armas del Condado de Torata a Jerónimo Valdés y Sierra: En campo de azur, cinco fajas de oro, y en cada una de ellas, tres rosas de gules, talladas de sinople.
En la sillería y rejas del coro y capilla Mayor de la Catedral y en las paredes de la iglesia de San Pedro y San Ildefonso de Zamora: Escudo partido: 1º., de oro, con tres fajas de azur, y bordura de gules con once sotueres de oro, y 2º., de azur (otros plata), con cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer.
Otros según Agustín de Loaysa: En campo de oro, dos leones de gules, enfrentados.
Otros según Agustín de Loaysa: En campo de plata, tres fajas de azur; bordura de gules, con nueve aspas de oro.
Otros: En campo de gules, trece bezantes (que algunos erróneamente llaman roeles) de oro.
Los de Chile: Escudo partido: 1º., de azur, con una espada y un bastón de oro cruzados en aspa con cinco rosas perfiladas de oro, una arriba y dos a cada lado, y abajo un turbante con corona real de moro, y 2º., de sinople, con tres fajas de oro, acompañadas por diez roeles de gules, perfilados de plata y cargados de una cruz de plata, dispuestos tres, dos, dos y tres; bordura general de gules con esta lema: "Sufficit una fides". Estas armas se dieron en despacho confirmatorio de blasones firmado en 26 de Mayo de 1773 por el rey de Armas Ramón Zazo y Ortega a Toribio de Valdés, vecino de Lima.
Los Valdés-Cienfuegos, del lugar de Argame (Morcín), del partido judicial de Mieres (Asturias): Escudo partido: 1º., de plata, tres fajas de azur, interpoladas de diez roeles de gules, cargados de una cruz de plata, y puestos tres, dos, dos y tres, y 2º., de gules, con cinco llamas de fuego, puestas en sotuer.
En la Iglesia de Cazanes (Villaviciosa), perteneciente al partido judicial de Gijón, en la clave de la arquería de la Capilla del Crucero, constan las siguientes armas para los Valdés-Hevia: Escudo partido: 1º., de plata, con tres fajas de azur, interpoladas de diez roeles de gules, cargados de una cruz de plata, y puestos tres, dos, dos y tres, y 2º., de oro, con una caldera de sable, sin asa ni cadena sobre una hoguera, y bordura para este cuartel, de gules, con ocho castillos de oro.
Otros Valdés-Hevia: Escudo partido: 1º., de plata, con tres fajas de gules, y 2º., de oro, con una encina de sinople.
El Cronista y rey de Armas de Don Carlos II, Juan Baños de Velasco, señala para los Valdés de Busto: En campo de oro, un castillo de piedra, y medio león de gules que sale por encima de él.
Los Valdés de Losada: En campo de oro, un almendro de sinople, frutado de plata.
En el lugar de Luanco, perteneciente a la villa de Gozón y partido judicial de Avilés (Asturias), hay una casa de la familia Valdés-Pola en la calle de San Juan, donde puede verse: Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de gules, con una letra "P" de oro, surmontada de una corona del mismo metal, y 2º. y 3º., de plata, con tres fajas interpoladas de diez roeles de gules, cargados de una cruz de plata, estos puestos tres, dos, dos y tres.
Los Valdez, de España, según J.-B. Rietstap: En campo de plata, tres fajas de azur, e interpoladas de ocho roeles de sable, puestos tres, dos, dos y uno; bordura de oro con ocho sotueres de gules.
Otros apellidados Baldés: En campo de azur, tres montañas de sinople, fileteadas de oro y puestas dos y una.

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