viernes, 17 de abril de 2015

Recorren mítico Sacbe que conduce de Uxmal a Kabah

Especialistas del INAH realizaron el registro en un sistema de información geográfica de la trayectoria y elementos asociados de este antiguo camino de 18 kilómetros. Construida entre los años 800 y 1000 d.C., la calzada comunica a los asentamientos mayas de Uxmal, Kabah y Nohpat 
Sitio intermedio denominado ‘sacbe’ que se construyó entre los años 800 y 1000 d.C.,época en 
que Uxmal y Kabah se consolidaron como las grandes urbes de la región del Puuc y
centralizaron el poder político y económico

Vinculado con una leyenda que ha quedado grabada en la memoria colectiva y se ha transmitido de generación en generación, el mítico sacbe o calzada que comunica a los asentamientos mayas de Uxmal, Kabah y Nohpat ha sido recorrido a lo largo de sus 18 kilómetros de extensión por un grupo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para  hacer el registro de la trayectoria y de sus elementos asociados en un sistema de información geográfica.

El arqueólogo José Huchim, director de la Zona Arqueológica de Uxmal, y la arqueóloga Lourdes Toscano, directora del Proyecto Kabah, informaron que durante tres meses se llevó a cabo este primer recorrido a lo largo del sacbe, partiendo de Uxmal, pasando por los sitios intermedios de Nohpat, Che’etulix y Sacbe, hasta llegar a Kabah.

En el trayecto participó una brigada de seis trabajadores que iban abriendo brecha para identificar plenamente el camino que mide entre 5 y 6 metros de ancho. El sacbe se construyó entre los años 800 y 1000 d.C., época en que Uxmal y Kabah se consolidaron como las grandes urbes de la región del Puuc y centralizaron el poder político y económico.

“El camino es una fuerte evidencia de las relaciones comerciales y políticas que establecieron los grupos sociales y dinastías de estas ciudades, que posiblemente en sus inicios tuvieron la misma jerarquía, pero con el paso de los años Uxmal se consolidó como la capital de la región”, dijo José Huchim.

Los cambios políticos, que pudieron derivar de alianzas, conquistas o rupturas, dejaron huella en la arquitectura de los asentamientos, ya sea como pequeñas modificaciones en los edificios o con grandes transformaciones que dieron lugar a un nuevo estilo arquitectónico.

Asimismo, se construyeron caminos o sacbeoob (plural de sacbe) que permitían el tránsito entre ciudades distantes, como éste, cuyo recorrido inicia en el sector oriente del sitio de Uxmal y remata en el arco de Kabah.

Es una calzada limitada en las partes laterales por unas piedras grandes, de entre 30 a 60 cm de diámetro, muy bien alineadas. Entre ellas hay rocas medianas, de 20 a 30 cm de diámetro, y algunas mucho más chicas, que componen el ancho del sendero. Su forma es lineal y sólo se desvía un poco después de Nohpat, y luego de llegar al sitio de Sacbe, se vuelve a desviar para tomar la rectitud hacia Kabah.

“Es un camino muy bien definido y en buen estado de conservación. A lo largo de la calzada se encuentran puntos de visualización construidos en piedra burda y de forma redonda, de 3 o 4 metros de diámetro y de entre 1.50 y 2 metros de altura. Estas atalayas se ubican en las partes más altas del terreno para visualizar la trayectoria del sacbe”.

El especialista del INAH añadió que se identificaron distintos elementos que evidencian ocupación humana, tales como cimientos de casas para el descanso construidas con material perecedero que se desplantan sobre grandes basamentos.

Asimismo, se hallaron sartenejas (formaciones naturales para la captación de agua en la época de lluvias), asociadas a áreas de descanso. También se encontraron chultunes (depósitos de agua con forma de enormes cántaros, construidos excavando el suelo, que pueden almacenar entre 20 y 30 mil litros del líquido), así como canteras para sacar la piedra y construir el sacbe.

“Lo que hicimos fue registrar la trayectoria y establecer puntos de referencia con la ayuda de un GPS, para incorporarlos a un sistema de información geográfica e integrarlo al plan de manejo de la región Puuc para su protección”, explicó José Huchim.

Indicó que los primeros datos de la existencia del sacbe se mencionan en los textos de fray Estanislao Carrillo, cura de Ticul, nacido en 1798, en los que dio a conocer la leyenda del enano de Uxmal, la cual fue reproducida posteriormente por Eligio Ancona en el libro Historia de Yucatán.

La leyenda refiere que un enano, nacido de un huevo y criado por una vieja hechicera, encuentra bajo el fogón un tunkul y lo toca. El sonido hace eco por toda la región y llega a los oídos del gobernante de Uxmal, quien se altera pues, según una profecía, quien hiciera sonar el instrumento lo destronaría. Con el fin de evitarlo, el jerarca le impone una serie de desafíos de los que el enano sale airoso.

Entonces asume el poder como gobernante de Uxmal y erige el templo del Adivino en una noche, el Palacio del Gobernador, para que imparta justicia, una casa para su abuela y manda a construir el sacbe que comunique a Kabah con Uxmal.

“Esta leyenda mitifica algunos hechos muy importantes para destacar la relevancia que alcanzaron los mayas en la época prehispánica. La historia sobre la existencia de este camino fue pasando de generación en generación hasta nuestros días, la cual podemos corroborar ahora con el registro arqueológico”.

Ya en los años 90, el sacbe había sido recorrido parcialmente por los arqueólogos Ramón Carrasco y Tomás Gallareta, y en esta ocasión, se recorrió en su totalidad por los arqueólogos José Huchim y Lourdes Toscano.

Fuente: Inah.gob.mx

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