domingo, 28 de julio de 2013

Los Avellaneda


De Origen Vasco, el apellido ya aparece entre los vecinos de la antigua ciudad e Ibatín. Luego estuvieron en

el traslado de San Miguel de Tucumán a su actual emplazamiento de 1685.

Juan Nicolás Avellandeda
Desde Tucumán, al familia se ramificó en Catamarca, donde también figuraron entre los principales vecinos de su ciudad capital. Uno de ellos, Juan Nicolás de Avellaneda y Tula, fue el primer gobernador de la vecina provincia en 1821. Patriota decidido, estuvo entre los primeros que adhirieron a la cauda revolucionaria.

Casado con doña Salomé González, tuvieron como hijo Marco Manuel de Avellaneda, desde niño demostró gran dinamismo e inteligencia, razón por la cual fue enviado a estudiar a Buenos Aires, al colegio de Ciencias Morales, donde se hizo amigo de su comprovinciano Juan Bautista Alberdi, además de Miguel Cané, Vicente Fidel López, Juan María Gutiérrez, entre otros, llamados a convertirse en los intelectuales más importantes de su época. Se doctoró en jurisprudencia con excelentes notas.

Marco M. Avellaneda
Volvió a Tucumán, para acompañar a sus anciano padres y ocuparse de los negocios familiares. En sus escritos a sus amigos, siempre haría alusión a la chatura provinciana que impedía dejar volar sus espíritu de fino creador, escritor y pensador de fuste.

El gobernador Alejandro Heredia lo llevó a trabajar con él, donde descolló en las funciones encomendadas. Pero pronto la chispa de la insurgencia contra Rosas lo abrió en un espiral del cual no pudo librarse. Es que estaba llamado a liderar la ideología y personalmente el movimiento libertario "La Liga del Norte". Con el asesinato de Heredia, Tucumán entró en la órbita unitaria, siendo el joven Marco Manuel la cabeza visible del movimiento. Pero en 1841, luego de la Batalla de Famaillá, los unitarios debieron escapar para salvar sus vidas, ya que la ira Federal, abría diques de sangre entre los revolucionarios. Avellaneda apenas pudo escapar de la batalla, en un periplo que lo llevó a atravesar montañas rumbo a Raco y desde allí hacia Satla. Pero fue traicionado un puestos en manos del sicario Maza, un esbirro cruel a sueldo de los Federales, quien lo hizo degollar con un cuchillo mellado, para que sufriera aún más. Su cabeza fue colocada en una pica a la altura de un hombre, frente a la plaza independencia de Tucumán. Pero el escarmiento no tuvo eco en la heroica Fortunata García de García, quien una noche le quitó la venerada cabeza de Marco y la depositó en la Iglesia de San Francisco. Para propios y extraños Marco Manuel Avellaneda quedó como el mártir, quien dió su vida en aras de la libertad anhelada, pero nunca satisfecha, mientras los gobiernos personalistas y centralistas manejaron los destinos del País.

Nicolás Avellaneda
Su hijo Nicolás se crió en el exilio en Bolivia, junto a su madres, hermanos y abuelo paterno. Allí fue
forjando un espíritu inquebrantable y su voluntad a toda prueba. Poseía además un alma noble y una gran inteligencia. Vuelto al país fue enviado a estudiar a Buenos Aires como becario en el Colegio de Ciencias Morales. Más tarde estudió en Córdoba en el célebre  Colegio de Monstserrat. Vivió un corto tiempo en Tucumán y luego partió a Buenos Aires donde obtuvo su título de abogado.

El gobernador Valentín Alsina lo llevó a su cartera de gobierno y desde allí comenzó a distinguirse por sus ideas y gran dinamismo. Pequeño de altura, su cuerpo que parecía frágil, encerraba un coloso, que pronto alcanzó la admiración y estima de los grandes hombres del momento. Sus educados modales, y su figura romántica rodeada por el aura de ser hijo del "mártir de Metán", lo hicieron descollar en la sociedad porteña. Sarmiento ya presidente lo llevó como su ministro de educación. Desde el referido cargo llevó con una brillante actuación, diagramando y ejecutando el plan sarmientino de educación (que mucho tiene de Avellaneda). Por ellos no causó sorpresa cuando sucedió al sanjuanino en la presidencia de la Nación. Desde alló ordenó la campaña al desierto, asegurando extensos territorios que hasta ese momento carecían de presencia del estado argentino y eran pretendidos por Chile. Sembró la república escuelas y consolidó la unión nacional con la solución de la Capital Federal.
Eudoro Avellaneda y Silva

No se olvidó de sus comprovincianos, beneficiando a la provincia con la extensión de ramal ferroviario, desde Córdoba a Tucumán. Gracias a ello, la industria azucarera tucumana pudo desarrollarse, brindando riquiza y abiendo canales de cultura y civilización. Su presidencia se consideró una de las fundacionales de la moderna República Argentina.

Dos hermanos del presidente descollaron también: Marco fue varias veces diputado nacional, y dos veces ministro en distintas presidencias (Roca y Figueroa Alcorta), acaso uno de los tucumanos de mayor predicamento de su época. El menor de ellos Eudoro Avellaneda, también fue diputado nacional y ministro provincial, pero su faceta más conocido es la de industrial azucarero como fundador del ingenio Los Ralos. También fue un hombre de excepcionales condiciones intelectuales y morales. Su hijo, también llamada Eudoro siguió la senda de sus mayores, convitiéndose en un referentes de la Sociadad más distinguida de Tucumán. También sus dotes como empresario lo llevaron a figurar en los primero planos de la industria azucarera. Fue el primer presidente del Jockey Club de Tucumán, al fusionarse con dos intitucionales sociales tradicionales: El Club Social y El Círculo en 1938. Tuvo prolongada, como distinguida descendencia. Personalmente traté a dos de sus hijos: Hortensia Avellaneda de Fagalde, dama de esxquisito trato, quien supo honrara a sus mayores, desde el ejemplo de una vida. 
Marco Avellaneda y Silva

Su otro hijo: José Manuel Avellaneda (conocido como "Manolo"), fue acaso el último caballero de política tucumana. Abogado, profesor, escritor, periodista y empresario, hasta el último día libró batallas es pos de sus ideales, que fueron altos, como el de sus mayores, de los cuales fue in digno descendiente.

Para conlcuir esta crónica, quiero hacer mención a Augusto Avellaneda y López de Zavalía, recientemente fallecido en la juventud. Toda su vida fue in ejemplo de rectitud y caballerosidad, su oriente fus siempre el servicio callado al prójimo, siendo ejemplo de humildad, civismo y virtudes cristianas.

Fuentes:
1) Revista Yerba Buena - Autor: Dr. José María Posse Posse.
2) Wikipedia org: Imágenes de Nicolás y Marco M. Avellaneda de
3) Flores Ivaldi web site :Imágenes: Juan Nicolás Avellaneda y Tula y de Eudoro y Marco Avellaneda y Silva

4 comentarios:

  1. Orgullosa de llevar este apellido... AVELLANEDA

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  2. El Apellido León, en Riobamba, Ecuador, es sinónimo de patriotas próceseres intelectuales; esta bautizando calles principales, escuelas y colegios... Y Avellaneda en el cono sur cumple igual función... Buena mezcla!

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  3. Nicolas Avellaneda tuvo un hijocon una esclava llamado Aurelio, al que reconoció. El tuvo entre otros hijos a mi abuelo, lean el libro la nieta del presidente de Corina Avellaneda, ahí esta la historia completa.

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  4. Nicolas Avellaneda tuvo un hijocon una esclava llamado Aurelio, al que reconoció. El tuvo entre otros hijos a mi abuelo, lean el libro la nieta del presidente de Corina Avellaneda, ahí esta la historia completa.

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